Por este motivo, dado que se impide salir de casa de noche, se han privilegiado las celebraciones durante la mañana o a la luz del día.

Algunas familias no han acudido a las iglesias por miedo, pues los atentados golpean a todos, sin distinción.

El obispo auxiliar caldeo de Bagdad, monseñor Shlemon Warduni, en declaraciones a «Radio Vaticano», ha confesado: «Pedimos al Señor resucitado que nos dé verdaderamente esa paz y esa seguridad que dio a los discípulos cuando no sabían qué hacer».

«Muchas veces nosotros tampoco sabemos qué hacer, pero nos dirigimos Él, en la cruz, y nos da aliento --añade el prelado--. Estamos seguros de que resucitaremos con Él, y nos ha dado la fuerza para vivir estas fiestas en unión con todos vosotros, con los cristianos de todo el mundo».

«Sin esta esperanza nosotros ya estaríamos acabados».

Obispos ecuatorianos piden reflexionar sobre las implicaciones del Tratado de Libre Comercio

QUITO, miércoles, 23 marzo 2005 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal Ecuatoriana ha pedido reflexionar atentamente las implicaciones que puede tener el Tratado de Libre Comercio (TLC), porque «no se limita a la liberación del comercio sino que engloba muchos otros temas que afectan a la política fiscal y laboral, al gasto público y a la liberación financiera».