El grupo entre 18 y 24 años manifestó mayor aceptación de creer en la existencia de "un Dios o dioses o un poder superior" Foto: La Gaceta de la Iberosfera

Papa Francisco declara venerable a Gaudí, el arquitecto de la basílica de la Sagrada Familia

Si algo quedó claro fue que no vivía para la gloria ni para la riqueza. Rechazó grandes encargos y privilegios para entregarse por completo a una obra que consideraba de Dios. “Gaudí no hace las cosas para hacerse rico, sino por la gloria de Dios”, señala el teólogo Armand Puig, autor de una biografía sobre él. “Su fe creció lentamente, pero se volvió sólida. Vivió con radicalidad evangélica, como los santos”, añade.