Obispo celebra el inicio de los trabajos del Tribunal especial en Sierra Leona

«Los crímenes contra la humanidad no quedarán impunes», constata

Share this Entry

FREETOWN, viernes, 12 marzo 2004 (ZENIT.org).- Definiéndolo como «un paso adelante hacia la justicia», el obispo de Makeni, monseñor Giorgio Biguzzi, ha acogido con satisfacción el inicio oficial –el miércoles en la capital Freetown— de los trabajos del Tribunal especial para Sierra Leona encargado de juzgar los crímenes cometidos durante la guerra civil de 1991 a 2001.

El tribunal –formado por jueces internacionales y locales– fue creado por el gobierno del país africano y por las Naciones Unidas en 2002 y tiene el cometido de juzgar a los responsables de las gravísimas violaciones de los derechos humanos a partir de 1996, si bien la guerra abarcó la década mencionada.

El conflicto enfrentó al «Frente Revolucionario Unido» (RUF) y a las fuerzas gubernamentales lideradas por el actual presidente Ahmad Tejan Kabbah, que fue reelegido en mayo de 2002 en las primeras elecciones generales desde el final de la guerra.

«Los líderes de los grupos armados que durante años han cometido violaciones contra la población inocente de este país deberán dar cuentas de sus actos a los jueces», declaró el prelado a la agencia misionera «Misna».

Y es que, en su opinión, «tras el desarme de los combatientes, el restablecimiento de la autoridad gubernamental y de la seguridad, es importante que los abusos cometidos durante la guerra no queden impunes».

«Desde el punto de vista de la comunidad cristiana, esto significa no buscar la venganza, sino poner frente a sus responsabilidades a aquellos que detentaban el poder y lo utilizaron no para el bien del pueblo, sino para promover, con la violencia, sus propios intereses», aclaró a «Fides».

«En este sentido –afirma el prelado–, Sierra Leona puede representar un ejemplo para el resto del mundo: los crímenes contra la humanidad no quedarán impunes».

Hasta ahora, los jueces han acusado a 13 personas, entre ellas cinco rebeldes del RUF –responsable de gravísimas violaciones y atrocidades contra los civiles–, disidentes del Consejo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias –«ARF», aliadas de los rebeldes–, tres miembros clave de la formación pro-gubernativa «Fuerzas de Defensa Civil», y al ex presidente liberiano Charles Taylor –exiliado en Nigeria desde el pasado agosto–.

«Ahora que el país ha encontrado de nuevo la paz y la seguridad, el problema principal que debe afrontar la población es la falta de trabajo –reconoce el obispo de Makeni–. La economía es aún muy frágil, especialmente en el sector agrícola, y los precios de los bienes de consumo, la mayor parte importados del extranjero, son muy elevados».

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación