MADRID, miércoles, 15 diciembre 2004 (ZENIT.org-Veritas).- Este miércoles se ha conocido el documento «Orientaciones pastorales para la iniciación cristiana de niños no bautizados en su infancia», surgido de la última Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), con el que se quiere «responder al nuevo momento misionero en que nos encontramos».

«En los últimos años ha ido creciendo el número de niños que al no haber sido bautizados de párvulos, solicitan el Bautismo», constata el documento, reconociendo que «el hecho es en sí fuertemente significativo y la Iglesia debe atenderlos, institucionalmente».

Los obispos continúan «exhortando vehementemente a los padres cristianos a bautizar a sus hijos al poco de nacer, para no privarles de los grandes dones divinos vinculados al santo Bautismo», afirma el documento.

«Si en toda celebración del Bautismo la Iglesia confiesa que la participación en la vida divina es un don del amor universal, precedente y gratuito del Padre --subrayan los obispos españoles--, esto es aún más manifiesto en el Bautismo de los párvulos, practicado por la Iglesia desde la antigüedad, ante la petición de unos padres creyentes o favorables a la fe, y abiertos, al menos, a la futura educación cristiana de estos niños».

«Aunque el don del Bautismo es pleno por parte de Dios», los prelados recuerdan que «por parte del hombre requiere respuesta y conversión», de manera que «en este proceso de crecimiento y desarrollo de la gracia bautismal, la ayuda de los padres será de vital importancia como corresponde a su misión de alimentar la vida que Dios les ha confiado y de educar en la fe a sus hijos, caminando junto a ellos y transmitiéndoles la fe que ellos mismos profesan».

Los obispos afirman que «esta educación de la fe en el ambiente familiar se realiza, ante todo, por el testimonio de vida cristiana de los padres» y añaden que «en las circunstancias actuales es muy importante que la comunidad cristiana ayude, anime y aliente a los padres y a los padrinos a que sean más conscientes de esta misión».

Las partes centrales del Documento se dedican a analizar «la mediación maternal de la Iglesia en el catecumenado de niños», teniendo en cuenta especialmente la labor que en el proceso tienen el obispo, los presbíteros, los padrinos, los catequistas y la familia.

En particular, por lo que se refiere al padrino, el texto explica que «representa a la familia como extensión espiritual de la misma y a la Iglesia Madre, y, cuando sea necesario, ayuda a los padres para que el niño llegue a profesar la fe y a expresarla en su vida».

Se recomienda que el padrino «sea católico, esté confirmado, haya recibido el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y lleve, al mismo tiempo, una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir». Los obispos añaden que «en las circunstancias actuales y pensando en la situación de estos niños no bautizados la misión del padrino quizás podría ser asumida, con más significado y coherencia, por el catequista».

Sobre el papel de la familia en el itinerario catecumenal, el documento dice que «la petición del Bautismo deberá contar siempre con el consentimiento de los padres y la disposición para ayudar a los niños a la preparación para el Bautismo en lo que dependa de ellos» y añade que «a lo largo de todo el itinerario catecumenal se les deberá ayudar a descubrir las consecuencias de este consentimiento».

Las «Orientaciones pastorales para la iniciación cristiana de niños no bautizados en su infancia» pueden consultarse en la página web de la Conferencia Episcopal Española (http://www.conferenciaepiscopal.es)

Terminar con la pobreza: Obispos chilenos transmiten su preocupación al presidente Lagos

SANTIAGO, miércoles, 15 diciembre 2004 (ZENIT.org).- El nuevo Comité Permanente del Episcopado, encabezado por monseñor Alejandro Goic Karmelic, obispo de Rancagua y presidente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECH), presentó este miércoles su saludo al Presidente de la República, Ricardo Lagos, y le transmitió su preocupación por la pobreza que todavía atenaza a muchos chilenos.