Ha sido una de las primeras decisiones tomadas por Benedicto XVI, hecha pública este lunes por la Sala de Prensa de la Santa Sede.
Con esta decisión, el cardenal Arinze ha sido promovido a la orden de los cardenales obispos. El jueves anterior, el Papa le había confirmado –al igual que al resto de los responsables de dicasterios vaticanos– al frente de la Congregación vaticana, «donec aliter provideatur» (hasta nueva orden), cargo que mantiene desde octubre de 2002.
El Colegio cardenalicio se divide en tres órdenes: el episcopal al que pertenecen los Cardenales a quienes el Romano Pontífice asigna como título una Iglesia suburbicaria, así como los Patriarcas orientales adscritos al Colegio cardenalicio el presbiteral y el diaconal.
A cada Cardenal del orden presbiteral y diaconal el Romano Pontífice asigna un título o diaconía de la Urbe, Roma.
Respetando la prioridad de orden y de promoción, mediante opción hecha en Consistorio y aprobada por el Sumo Pontífice, los Cardenales del orden presbiteral pueden acceder a otro título y los del orden diaconal a otra diaconía, y, después de un decenio completo en el orden diaconal, pueden también acceder al orden presbiteral.