Evo Morales asegura que no se suprimirá la enseñanza de la Religión en las escuelas

Miles de personas se manifiestan en Bolivia a favor de la libertad fundamental de educación

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COCHABAMBA, domingo, 25 junio 2006 (ZENIT.org).- Tras las populares manifestaciones de protesta contra el proyecto de suprimir la enseñanza de la Religión en la escuela, el presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró este viernes que hay coincidencias entre la propuesta de su partido de cara a la Asamblea Constituyente y la petición de la Iglesia.

«Quiero decirles que soy católico y también respeto mucho la religión originaria», puntualizó. Para el mandatario, ambas creencias convivieron históricamente, por lo que no hay una intención del Gobierno de eliminar la Religión como materia del currículum escolar, explicó, según refiere el diario boliviano «La Razón».

El ministro de Educación, Félix Patzi, había explicado el jueves que la sustitución de la materia de Religión por la de Ética era una idea que no tomó cuerpo y adelantó que en el Congreso de la Educación se impondrá que la enseñanza de la fe sea optativa en cada establecimiento.

Evo Morales aseguró que «no hay forma de privar la enseñanza religiosa en los centros educativos del país».

Sobre el principio laico y la libertad de culto, Morales reafirmó su respeto a lo que establece la Constitución y aseguró que existen coincidencias sobre este tema, tanto en la propuesta del Gobierno como en la de la Iglesia.

Los obispos le enviaron el 3 de mayo un documento en el que se establece que: «la doctrina católica favorece sin reticencias la libertad religiosa, entendida como derecho a vivir en la verdad de la propia fe y en conformidad con la dignidad de la propia persona».

Morales también se refirió a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde «se establece que la persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, así como a manifestar su religión o creencia individual o colectivamente».

Las declaraciones de Evo Morales tienen lugar después de que se verificaran manifestaciones sociales, organizadas en diferentes localidades del país, ante las declaraciones de algunos políticos que anunciaron la intención de suprimir la clase de Religión.

Las movilizaciones en Sucre y Cochabamba, se sumaron este viernes a la protesta de la ciudad de El Alto el jueves, para rechazar la eliminación o sustitución de la materia de Religión del sistema educativo, como uno de los puntos más polémicos que plantea el modelo de descolonización de la educación impulsado por el Gobierno.

En Cochabamba, 300 colegios católicos, evangélicos y de convenio se concentraron en la plaza Colón, movilización a la que se sumó la Asociación de Colegios Particulares, para reiterar su rechazo a una posible desaparición de la educación privada en un régimen totalitario.

El arzobispo de Cochabamba, monseñor Tito Solari, en su mensaje semanal a los fieles ha defendido los motivos que han llevado a muchas familias a manifestarse contra la supresión de la enseñanza de la Religión.

«Es justo que los padres de familia expresen públicamente su preocupación –afirmó–. Que expresen su pedido de conservar el derecho de poder elegir el tipo de formación y de educación que quieren para sus hijos. Que exijan su derecho de elegir la escuela que ellos consideran apta, para que sus hijos crezcan en un contexto de valores y una particular visión del mundo y de la historia».

A poco tiempo de vivir la Asamblea Constituyente en Bolivia el pastor de Cochabamba, reconoció: «Yo sé que muchos padres desean y quieren que sus hijos tengan una enseñanza religiosa, correspondiente a la religión que se predica y que se vive en la casa. Este es un derecho fundamental de la persona, sobre todo de los niños, y es el fundamento de todos los valores morales».

«Creo sinceramente que, si una persona no tiene un sentido religioso, no podrá sostenerse moralmente, no tendrá una capacidad moral frente a los desafíos y los problemas de la vida», concluyó monseñor Solari.

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ZENIT Staff

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