ROMA, domingo 20 de diciembre de 2009 (ZENIT.org).-La Cáritas de la República Democrática del Congo ha alertado sobre la falta voluntad política para proteger a las comunidades de la región septentrional del país e insta al Gobierno congoleño, a la ONU y a la comunidad internacional a dar la máxima prioridad a la seguridad de las personas de esas zonas frente a los ataques rebeldes.

Casi un año después de que los rebeldes del Ejército de Resistencia del Señor (LRA) mataran a 620 personas de diversas comunidades del norte del Congo que celebraban la Navidad, sus habitantes siguen teniendo miedo a ser mutiladas, asesinadas o violadas a manos de los rebeldes.

"Un año después, las comunidades siguen careciendo de protección, alimentos y atención sanitaria. El gobierno y la comunidad internacional deben actuar sin demora para garantizar la seguridad y alcanzar la paz en la región," ha señalado Bruno Miteyo, director de Caritas Congo.

La inseguridad en el norte del Congo forma parte de una situación regional de inestabilidad que necesita ser abordada. Para Caritas son fundamentales la transparencia y la coordinación a nivel regional para crear un entorno que favorezca la rendición de cuentas y que permita luchar contra la impunidad.

"Los dirigentes del Congo, Uganda, Sudán y Ruanda deben entablar negociaciones para conseguir una paz duradera. La comunidad internacional debe, asimismo, emplear el máximo esfuerzo en impedir la llegada de armas a la región," añade Miteyo.

Renovación del mandato de la MONUC

El mandado de las fuerzas de la ONU en el Congo (MONUC) debe renovarse este mes y existen dudas sobre si se va a prolongar ese mandato, que tienen un coste de 1.350 millones de dólares anuales, sólo por un periodo de seis meses en lugar de un año y con vistas a su posible retirada.

Caritas Congo afirma que MONUC no ha conseguido garantizar la protección de los civiles congoleños en situación de peligro y que estas personas siguen siendo extremadamente vulnerables. La magnitud y complejidad de la crisis en el Congo requiere una misión de mantenimiento de paz más exhaustiva, que haga prioritaria la protección de civiles. Toda fuerza de mantenimiento de la paz debe desempeñar una labor crítica en la formación de las fuerzas de la policía local, de manera que sean capaces de mantener una situación de estabilidad y proteger a las comunidades.

La constante situación de inseguridad que se vive en el norte del Congo dificulta el acceso de las comunidades a bienes y servicios de primera necesidad. Por ello, Caritas insta a los gobiernos a que garanticen la creación de un corredor de ayuda entre el norte del Congo y los países vecinos para asegurar la distribución de alimentos y otros artículos esenciales.

Nuevo programa de emergencia para 230.000 personas

Caritas inició un nuevo programa de emergencia en el norte y el este de Congo en junio de este año, por valor de 12,5 millones de dólares (unos 8,5 millones de euros), al que Cáritas Española ha aportado hasta le fecha 300.000 euros. El programa ha venido aportando artículos como mantas, ropa, herramientas agrarias y productos de higiene a más de 230.000 personas. El programa se ha centrado también en la mejora de la educación y de las condiciones sanitarias, y ha aportado atención psicológica a las víctimas de la violencia.