TORIT, martes 22 de diciembre de 2009 (ZENIT.org).- Los obispos de Sudán han expresado su preocupación por la grave situación política en la que está inmersa el país, durante la asamblea plenaria de la conferencia episcopal, celebrada en Torit.

“La situación política en nuestro país ha llegado a un momento crucial y decisivo a causa de la falta de actuación de algunos componentes claves de los protocolos”, se lee en un mensaje del episcopado, del que informa “L'Osservatore Romano”.

Como “componentes claves”, los obispos indican “la delimitación de las fronteras entre norte y sud; la abolición de leyes represivas y la promulgación de la ley sobre el referéndum; el retraso de las próximas elecciones que podría afectar al referéndum en 2011; la consulta popular para el Kordofán del Sur y los Estados meridionales del Nilo Blu; la crisis en Abyei y el conflicto en Darfur”.

Los obispos destacan que el retraso al afrontar concretamente esas cuestiones crea sentimientos de ansia y miedo entre la gente.

“Aplaudimos todas las iniciativas tomadas por las partes para aplicar el Comprehensive peace agreement (CPA)”.

“El CPA es el único acuerdo válido para una paz justa y duradera en Sudán -prosiguen los obispos-. Tanto el CPA como la Constitución nacional ad interim confirman el derecho a voto como un derecho fundamental para los ciudadanos sudaneses”.

“El desarrollo correcto de elecciones libres es una disposición fundamental del CPA -continúan-. Los ciudadanos deben tener la posibilidad y la responsabilidad de ejercer su derecho, cuando se celebren elecciones en condiciones libres y correctas”.

“Poner en peligro las próximas elecciones es inaceptable para la gente de Sudán -advierten-. Desgraciadamente, la educación cívica de los votantes no está muy extendida”.

En consecuencia, muchas personas han perdido el derecho a registrarse -continúan-. A los que se han registrado, les pedimos que estén atentos y ejerzan su derecho”.

El CPA prevé el derecho a la autodeterminación para el pueblo de Sudán del Sur, a través del referéndum internacional vigilado al final del periodo ad interim finalizado hace quince meses.

“El retraso de la promulgación de la ley sobre el referéndum y también de la institución de la comisión del referéndum de Sudán del Sur -explican los obispos- son motivo de gran preocupación para todos los sudaneses”.

“Pedimos a la asamblea legislativa nacional que acelere el proceso, para evitar consecuencias que podrían dañar al país”.

“Exhortamos a los sudaneses a estar atentos para no ceder el paso a los que pueden llevar el país a la guerra”, añaden.

En el pasado, Sudán ha sido escenario de atroces guerras. La primera, ocurrida entre 1955 y 1972, provocó la muerte de más de un millón y medio de personas.

En la segunda, entre 1983 y 2005, los muertos fueron dos millones y medio, con más de cuatro millones de desplazados y daños incalculables.

“La guerra -concluye el episcopado- es el mal y no podemos aceptar ningún retorno a ella. El periodo ad interim  ha traído estabilidad y desarrollo en la historia de Sudán”.

Los obispos exhortan a la población a “repudiar la guerra” e invitan “a todas las partes del CPA a salvaguardar la paz y a encontrar los medios pacíficos para resolver los problemas”.

“Observamos con gran preocupación que han aumentado los ataques contra los civiles y las infraestructuras del Gobierno”, afirman.

“Éstos no son incidentes aislados -añaden-, sino que parecen ser una campaña coordinada por los enemigos de la paz, para oponerse al CPA y desestabilizar el país”.