Líder ortodoxo: La música podría llevar a los hombres a Cristo

El Metropolita ruso Alfeyev habló de ello en una Universidad Católica

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WASHINGTON, D.C., lunes 14 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- La música puede llevar a las personas a descubrir el asombroso atractivo del Hombre que hay detrás de la Cristiandad – es decir, Jesucristo mismo, según el metropolita ortodoxo ruso Hilarion Alfeyev.

El presidente del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcato de Moscú habló el pasado miércoles 9 de febrero en la Catholic University of America, en Washington, D.C. (EE.UU.).

El propio metropolita Alfeyev es un compositor consumado, y habló sobre “La música y la fe según mi vida y mi visión”.

El prelado afirmó que él es “muy consciente del insignificante número de jóvenes que escuchan música clásica, frente a la gran mayoría que escucha música popular”.

Eso, afirmó, “debe considerarse una verdadera tragedia”.

Sin embargo, advirtió, “el arte musical mundano es posible dentro del Cristianismo, incluyendo ese que excede los límites de la música clásica que yo tanto amo”.

Mensajes sagrados

El metropolita afirmó que el Cristianismo es “incluyente”, y quue “no impone límites canónico estrictos al arte. Incluso, puede inspirar a un artista secular que, utilizando los medios disponibles y conocidos por él y su ambiente, sepa transmitir ciertos mensajes sagrados utilizando el lenguaje de la cultura musical moderna”.

Puso como ejemplo “Jesucristo Superstar”.

“No hay duda de que esta composición no se llevó a cabo con criterios eclesiales, sin embargo el autor no quería presentar la imagen canónica de Cristo. Logró su objetivo notablemente bien narrando la pasión de Cristo en un lenguaje comprensible por parte de los jóvenes y por medio de la música contemporánea”.

“Aprecio esta música mucho más que las obras de muchos compositores de vanguardia, que en los últimos tiempos se olvidan de la melodía, de la armonía y del contenido”, subrayó el prelado ortodoxo.

En su opinión, la imagen de Cristo “puede inspirar no sólo a personas de Iglesia, sino también a las que aún están lejos de ella. Nadie debería prohibirles pensar, hablar y escribir sobre Cristo, a no ser que lo hicieran novidos por el deseo deliberado de distorsionar el Cristianismo y de insultar a la Iglesia y a los fieles”.

“Si una composición es brillante, impresiona y logra apoderarse de los oyentes, si consigue hacerles empatizar con los acontecimientos del Evangelio e incluso llorar, si despierta sentimientos profundos en ellos, merece un gran reconocimiento”.</p>

El metropolita Alfeyev añadió que el camino hacia el cristianismo “comienza frecuentemente con un descubrimiewnto del Cristo viviente, más que con un reconocimiento de las verdades dogmáticas de la Iglesia”.

“El cristianismo es una religión centrada en el Hombre viviente, una persona histórica”, concluyó. “La persona de este hombre fascina de modo asombroso. Podría suceder el caso de una composición sobre un tema evangélico, aunque esté escrito por un hombre que no sea de Iglesia, que esté imbuido de veneración por Cristo. Muchos podrían comenzar su camino hacia Cristo y hacia la Iglesia a través de ella más que de cualquier otra ‘canónica’”.

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ZENIT Staff

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