Los obispos de Estados Unidos cuestionan el uso de la fuerza en Libia

Apelan a la responsabilidad moral y el principio de la justicia

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WASHINGTON, D.C., martes 29 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- Los obispos de Estados Unidos exhortan a los líderes de gobierno a analizar el uso de la fuerza militar en Libia de acuerdo a los principios de la responsabilidad moral y la protección de la vida humana.

Monseñor Howard Hubbard, obispo de Albany, Nueva York, presidente del Comité para la Justicia Internacional y la Paz de la Conferencia episcopal de los Estados Unidos, escribió una carta el pasado jueves al Consejero de Seguridad Nacional, Thomas Donilon, remarcando estos puntos.

El prelado admitió, “recientemente, nuestra nación en coalición con otras, se embarcó en una misión militar internacional sancionadora, para proteger a los civiles de Libia de su propio gobierno”.

A raíz de los informes de “masacres” de manifestantes libios y de bombardeos a las fuerzas rebeldes por parte de Muammar Gaddafi, líder del país durante 42 años, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 1973. Esta resolución autoriza a la comunidad internacional a establecer una zona de exclusión aérea, y a usar todas los “medios necesarios” para proteger a los civiles libios.

El pasado 19 de marzo, varios países lanzaron ataques con bombas a las bases militares libias en Trípoli y de otros sitios.

Subrayando la enseñanza católica, que dice que “el uso de la fuerza siempre debe ser el último recurso que sirva para una causa justa”, afirmó el obispo. “La causa justa articulada por la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad Nacional es la demanda de ‘ un alto el fuego y un fin completo de la violencia y de todos los ataques y abusos contra los civiles’ parece cumplir este criterio según nuestro juicio”.

Añadió, “la protección de los civiles es de suma importancia, la pregunta clave es: ¿se limitará la coalición a centrarse en este limitado objetivo y misión?”.

“En años recientes”, observó monseñor Hubbard, “la Santa Sede ha hecho hincapié en el papel de los organismos internacionales en la autorización de intervenciones humanitarias en las naciones soberanas”.

Seguimiento cuidadoso

Añadió, “el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas necesita continuar siguiendo atentamente la misión y el uso de la fuerza en Libia”.

El prelado destacó “cuestiones importantes” a este respecto, incluyendo: “¿Cómo el uso de esta fuerza está protegiendo al pueblo civil de Libia? ¿Está siendo proporcionado el uso de la fuerza empleada en el objetivo de proteger civiles? ¿Está produciendo consecuencias más graves que el mal que se esperaba erradicar?”

“¿Cuáles son las implicaciones del uso de la fuerza para el futuro bienestar del pueblo libio y para la estabilidad de la región?”.

Destacó que “la justicia de una causa no disminuye la responsabilidad moral de cumplir con las normas de la inmunidad civil y proporcionalidad”.

A este respecto, el obispo formuló otras preguntas, como: ¿Está siendo usada esta fuerza de forma que se protegen las vidas de los civiles?”.

“¿Se están evitando las bajas civiles? ¿Está siendo proporcionada la destrucción de vidas con respecto al bien conseguido en términos de salvación de vidas civiles?”.

“Como pastores y maestros”, dijo el prelado en nombre del resto de los obispos de la conferencia, “nos hemos abstenido de hacer juicios definitivos ya que la situación sobre el terreno sigue siendo compleja e implican muchas decisiones prudentes más allá de nuestra experiencia”.

Concluyó: “sabemos que son preguntas difíciles que tienen pocas respuestas fáciles, pero es nuestra responsabilidad moral como nación examinar rigurosamente el uso de la fuerza militar a la luz de la necesidad de proteger la vida y dignidad humanas”.

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En la Red:

Texto completo: www.usccb.org/sdwp/international/callafrica/2011-03-24BishopHubbardtoNationalSecurityAdvisor.pdf

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ZENIT Staff

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