Una Jornada de la Juventud en Zagreb, preparando la de Madrid

Vigilia en la Plaza Josip Jelacic

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ZAGREB, sábado 4 de junio de 2011 (ZENIT.org).- Decenas de miles de jóvenes llenaron al atardecer de este sábado la plaza central de Zagreb para participar en un encuentro la juventud croata con Benedicto XVI, que se convirtió en una etapa de preparación de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.

El papa invitó a los chicos y chicas a descubrir en Jesús al amigo de sus vidas, al comentar el lema “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Colosenses 2, 7), que ha escogido para preparar el evento de la capital española, que presidirá del 16 al 21 de agosto.

“Creciendo en la amistad con el Señor, a través de su Palabra, de la Eucaristía y de la pertenencia a la Iglesia, con la ayuda de vuestros sacerdotes, podréis testimoniar a todos la alegría de haber encontrado a Aquél que siempre os acompaña y os llama a vivir en la confianza y en la esperanza”, afirmó en la plaza Josip Jelacic.

Por este motivo, el Papa quiso que el encuentro comenzara con la lectura de la Escritura, y que culminará con la adoración de Cristo Eucaristía, que después quedó expuesto toda la noche en preparación de la misa del domingo por la mañana.

En el momento de la bendición con la Eucaristía, la mayoría de los jóvenes se arrodillaron en el suelo de la plaza, convirtiéndola –como dijo Benedicto XVI– en un «templo», “cuya bóveda es el cielo mismo, que esta tarde parece inclinarse sobre nosotros”.

En la Liturgia de la Palabra, tras los testimonios de dos jóvenes, el Papa pronunció su discurso en el que explicó que “el Señor Jesús no es un maestro que embauca a sus discípulos: nos dice claramente que el camino con Él requiere esfuerzo y sacrificio personal, pero que vale la pena”.

“No os dejéis desorientar por las promesas atractivas de éxito fácil, de estilos de vida que privilegian la apariencia en detrimento de la interioridad”, advirtió el pontífice a los jóvenes.

Y añadió: “No cedáis a la tentación de poner la confianza absoluta en el tener, en las cosas materiales, renunciando a descubrir la verdad que va más allá, como una estrella en lo alto del cielo, donde Cristo quiere llevaros. Dejaos guiar a las alturas de Dios”.

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ZENIT Staff

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