ROMA, viernes 3 de junio de 2011 (ZENIT.org).- Este viernes se cumple el primer año del homicidio de monseñor Luigi Padovese, obispo franciscano, vicario apostólico de Anatolia, asesinado en Iskenderum por su chófer (cfr. ZENIT, 3 de junio de 2010).

Monseñor Luigi Padovese fue asesinado en la solemnidad de Corpus Christi, al concluir el Año Sacerdotal.

Fue en la vigilia del viaje de Benedicto XVI a Chipre para entregar el Instrumentum Laboris de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de obispos que se realizó en el Vaticano el mes de octubre pasado. En la preparación del texto, monseñor Padovese había contribuido como presidente de la Conferencia Episcopal de Turquía.

Este viernes por la tarde, en la Pontificia Universidad Antonianum de Roma, se realizó un acto académico en la que se presentó una miscelanea en honor del obispo asesinado, “In caritate veritas. Luis Padovese. Obispo capucino vicario apostólico de Anatólica. Escritos en memoria”, a cargo de Paolo Martinelli y Luca Bianchi (Dehoniane, Bolonia 2011).

En el texto figuran contribuciones de personajes de relieve como el prefacio del padre José Rodríguez Carballo, ministro general del orden de los frailes menores; los mensajes y recuerdos de Bartolomé I, patriarca de Constantinopla; de los cardenales Dionigi Tettamanzi, arzobispo de Milán, y Joachim Meisner, arzobispo de Colonia; de monseñor Ruggero Franceschini, arzobispo de Esmirna; Anders Arborelius, presidente de la Conferencia Episcopal de los obispos del Norte de Europa; y Flavio Roberto Carraro, obispo emérito de Verona.

Se encuentran también mensajes de MauroJöhri, ministro general de los frailes menores capuchinos; Alejandro Ferrari, ministro provincial de los frailes menores capuchinos de Milán; Domenico Bertogli, vicario general de monseñor Padovese en Anatolia; y las contribuciones de los cardenales Jean Louis Tauran y PeterErdő.

En el apéndice se propone una bibliografía de monseñor Padovese a cargo de Paolo Martinelli y Marino Pacchioni, sobre el tema “Monseñor Luigi Padovese. Superación del miedo de la muerte y el deseo de la vida eterna”.

En una estrofa inédita tomada de los apuntes de su curso sobre “Expresiones de espiritualidad cristiana en la época patrística” y relativo a la “experiencia religiosa en los apologetas del segundo siglo”, monseñor Padovese se concentraba en la relación entre ética y juicio final típico de los apologetas.

“Si el superar el miedo de la muerte y el deseo hacia la vida eterna está bien presente”en los textos de los apologetasescribía, “la concepción escatológica respecto al período anterior aparece cambiada”.

“De hecho, mientras en los escritos de los Padres apostólicos encontramos que está viva la espera de fin próximo y más aún tiene que ser acelerada por los cristianos; en los testimonios de los apologetas se dice que el mundo está en pie por la súplica de los cristianos”.

Con los apologetas“la fe escatológica de los cristianos sufre un cambio: se vuelve más personalizada. O sea, no se la confronta con la idea de un retorno de Cristo y de una reunión universal convocada para el juicio de todos”.

“Prevalece en cambio la idea del juicio final de los individuos y de su confrontación inmediata con Cristo y toma mayor espacio el sentido del ‘temor’ conectado a la certeza del ‘tremendo’ juicio divino. Solamente a través de las buenas obras se puede salir indemnes del mismo”.

Así la idea de la muerte“en la conciencia cristiana de ese tiempo era un incentivo para obrar bien, superar las insidias del mundo y mismo las amenazas de los perseguidores, pues está reservado a quien peca el temor del castigo” observaba monseñor Padovese.

“Esta conexión entre ética y juicio final es característica de los apologetas. Es un aspecto de su tensión escatológica, pero también una indicación de la dimensión teológica de su enseñanza ética”.