El metropolitano greco-ortodoxo Boulos Yazigi y el metropolitano siríaco-ortodoxo Gregorios Yohanna Ibrahim fueron capturados en el área entre Alepo y la frontera turca. Viajaban para negociar la liberación de dos sacerdotes, el católico armenio Michael Kayyal y el ortodoxo griego Maher Mahfouz, que habían sido secuestrados por yihadistas.