¿Conferencia mundial de cristianos y musulmanes tras los atentados?

El teólogo luterano Jürgen Moltmann propone que sea convocada por el Papa

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ROMA, 26 septiembre 2001 (ZENIT.org).- Jürgen Moltmann, teólogo y pastor luterano, propone celebrar, tras los atentados contra Estados Unidos, una conferencia mundial de cristianos y musulmanes que tenga como objetivo evitar el choque o enfrentamiento.

Nacido en Hamburgo en 1926, profesor emérito de Teología sistemática en la Universidad de Tubinga (Alemania), Moltmann, sufrió en primera persona los sufrimientos causados por el nazismo.

En una entrevista concedida este miércoles al diario italiano Avvenire, considera que el dolor suscitado por los ataques podría ayudar a promover el diálogo entre las religiones «porque tanto en el cristianismo como en el Islam hay corrientes bastante fuertes para proseguir por este camino».

«Hasta ahora, el diálogo interreligioso no tenía una meta precisa y las conferencias se sucedían, una detrás de otra; ahora, en cambio, el objetivo ahora es llegar a un acuerdo pacífico entre cristianos e islámicos para apoyar la paz entre las dos grandes religiones», constata.

El teólogo considera que «podría ser justamente el Papa quien convocara a todos los líderes cristianos y musulmanes en un congreso mundial para llegar a algún paso concreto, con vistas a una nueva política mundial».

Según Moltmann, este tipo de iniciativas deberían servir para «acabar con los prejuicios, para cambiar la visión que uno tiene del otro, y también para ir adonde están los musulmanes y explicarles que el cristianismo tiene otro rostro».

«Por otra parte –sigue diciendo–, no hay que identificar el terrorismo con el mundo islámico, pues sólo afecta a una pequeña parte. Tenemos que ayudar y apoyar a los musulmanes a vencerlo desde dentro. Nosotros los cristianos no podemos hacerlo desde fuera».

Por este motivo, Moltmann considera que tras los ataques del 11 de septiembre, «el cristiano debe comprometerse en primera línea en la vida pública. La globalización no puede significar sólo la exportación del capitalismo en todo el mundo».

«Tenemos necesidad de una globalización de la justicia –opina–: la paz en el mundo existirá sólo sobre la base de la justicia».

Ante el los temores de violencia indiscriminada que han entreabierto los atentados del «martes negro», el teólogo ofrece como clave de lectura y como secreto para la confianza el fundamento mismo del cristianismo: «¡Salve, Cruz, esperanza única», palabras que él mismo cita en latín: «Ave Crux, unica spes».

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ZENIT Staff

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