China: Muertos 129 cristianos y arrestados 24.000

Nuevo informe sobre la campaña de represión contra la religión

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PEKIN/WASHINGTON, 12 febrero 2002 (ZENIT.org).- Las autoridades chinas han dado muerte a 129 personas y arrestado acerca de 24.000 en una represión contra las iglesias cristianas que actúan fuera del control del Gobierno, según informó este lunes un grupo de activistas religiosos chinos.

En un informe hecho público en Nueva York, la Comisión para la Investigación sobre la Persecución de la Religión en China publicó documentos oficiales de una campaña oficial que incluye la tortura para eliminar el culto independiente. El informe acusa a renombrados líderes chinos de aprobar la violencia.

Las acusaciones se producen en un momento delicado para China, una semana antes de que el presidente Bush haga su primera visita oficial a Pekín. Un empresario encarcelado en Hong Kong por introducir de contrabando Biblias para una iglesia prohibida fue liberado este fin de semana, después de que Bush expresara su interés sobre el caso.

El objetivo más evidente del régimen ha sido el movimiento espiritual Falun Gong, pero otros grupos perseguidos van desde los católicos a los budistas o nuevas organizaciones con puntos de vista no ortodoxos.

Los cálculos de estudiosos de la religión de fuera del país indican que el número de miembros de iglesias clandestinas o domésticas es de 60 millones. Las iglesias cristianas oficiales tienen al menos 15 millones de seguidores.

Los investigadores indagaron en 20 provincias y concluyeron que se ha dado muerte a 129 personas, 23.686 han sido arrestadas y 4.014 sentenciadas a reeducación.

Es notorio el caso de Gong Shengliang, fundador de la Iglesiade China del Sur que fue sentenciado a muerte en diciembre con los cargos de secuestro y uso de una secta para minar la ley. Según el informe, otros 63 líderes de esta Iglesia han sido detenidos y algunos sentenciados a más de siete años de prisión.

El informe cita declaraciones de seguidores de otros grupos que dijeron haber sufrido secuestros, palizas, choques eléctricos y otros abusos.

Por otra parte, el Centro para la Libertad Religiosa [ www.freedomhouse.org/religion ] de Estados Unidos hizo público también este lunes en Washington un informe analizando siete nuevos documentos oficiales secretos, hasta ahora inéditos, en los que se detalla una represión oficial contra las iglesias cristianas no registradas y otro grupos religiosos.

Los documentos han sido autentificados por el conocido experto exiliado y ex periodista del Gobierno, Su Xiaokang.

Los siete documentos emitidos entre abril de 1999 y octubre de 2000, detallan los objetivos y acciones de los funcionarios para reprimir la religión. Proporcionan evidencia irrefutable de que el Gobierno de China, a los niveles más altos, mira a reprimir la expresión religiosa fuera de su control usando penas más duras en este esfuerzo.

Hu Jin-tao, designado como sucesor del presidente Jiang Zemin (y considerado por muchos observadores como miembro de una generación más joven y más liberal de líderes del partido comunista) es citado en el documento respaldando la acción contra la Iglesia del Dios Real. El ministro de Seguridad Pública es citado dando la orden de «hacer pedazos la secta silenciosamente».

«Estos documentos proporcionan pruebas irrefutables de que China sigue determinada a erradicar toda la religión que no puede controlar, usando tácticas extremas –dijo la directora del Centro para la Libertad Religiosa, Nina Shea–. La actividad religiosa normal es criminalizada».

«El presidente Bush que ha mostrado repetidamente preocupación por la opresión religiosa en China, debe hablar con fuerza y públicamente en apoyo de la libertad religiosa durante su visita de Estado a China la próxima semana», añadió Shea.

Las medidas indicadas contra los grupos religiosos prohibidos incluyen vigilancia, despliegue de agentes especiales clandestinos, la reunión de «pruebas criminales», la «completa demolición» del sistema de organización de un grupo, interrogatorios y arrestos, así como la confiscación de las propiedades de la iglesia.

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ZENIT Staff

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