El Papa dona 400 mil dólares a Tierra Santa

Dinero recogido del ayuno y sacrificio de muchas personas

Share this Entry

CIUDAD DEL VATICANO, 6 noviembre 2002 (ZENIT.org).- Como muestra de su preocupación por la difícil situación que viven los cristianos en Tierra Santa, Juan Pablo II ha decidido destinar 400 mil dólares para afrontar las necesidades fundamentales de estas poblaciones víctimas de la violencia, anunció este miércoles la Santa Sede.

Un comunicado de prensa distribuido por el Consejo Pontificio «Cor Unum» informa que estos fondos han sido donados por la generosidad de personas de todo el mundo tras el llamamiento que lanzó el año pasado el Papa para ayudar a las víctimas de la guerra y el terrorismo, tras los atentados del 11 de septiembre.

Parte de este dinero se recogió gracias a la adhesión de muchas personas a la jornada de ayuno que el pontífice convocó para el 14 de diciembre de 2001. El dinero que la gente ahorró en comida en ese día o en otras ocasiones, se destina ahora en obras de caridad.

Los fondos serán entregados en nombre del Santo Padre por el presidente de «Cor Unum», el arzobispo alemán Paul Josef Cordes, quien realizará una visita a la región del jueves al domingo próximos, en particular al Patriarcado Latino de Jerusalén, a la Custodia Franciscana de Tierra Santa, a la Caritas local, y a diferentes comunidades católicas.

El comunicado vaticano explica que «El objetivo de este viaje no está sólo en la entrega del dinero de la colecta. A través de los diferentes encuentros, el enviado del Santo Padre quiere alentar a los cristianos a quedarse en estos lugares martirizados, al igual que lo hacen muchos misioneros de manera heroica».

«El apoyo es ofrecido para mejorar las condiciones de vida y de trabajo en su tierra, para poder ser semilla fecunda de humanidad y paz», sigue diciendo.

«Con la ocupación de la Basílica de la Natividad de Belén, que duró 39 días, se comprobó de nuevo la necesidad de la presencia de los cristianos en Tierra Santa», sigue diciendo el comunicado.

«Los actos continuos de violencia entre palestinos e israelíes representan por desgracia una amenaza persistente para la vida de todos los habitantes de la región», denuncia.

«Las casas que ofrecen hospitalidad a los peregrinos están vacías –añade–, mientras que en Belén el desempleo golpea en torno al 80% de la población. Se comprende bien, por ello, el deseo de muchos de dejar el país. La salvaguarda de los Santos Lugares quedaría seriamente en peligro si los cristianos los abandonaran».

Monseñor Cordes visitará el viernes Belén para inaugurar el proyecto de construcción de nuevas casas y para visitar los hospitales de la Sagrada Familia y «Effetá».

El sábado visitará Jericó y el domingo se reunirá en Jerusalén con el patriarca latino, Su Beatitud Michel Sabbah, y con las autoridades palestinas e israelíes.

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

console.log("Prueba")