Publicado el mapa de la libertad religiosa en el último año

Estudio de Ayuda a la Iglesia Necesitada

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ROMA, lunes, 28 junio 2004 (ZENIT.org).- Asia se ha convertido en el continente en el que la libertad religiosa sufre más violaciones, constata «Informe 2004 sobre la libertad religiosa».

Pero en África, especialmente en Sudán, así como en América Latina –en Colombia o Venezuela–, la situación tampoco es fácil, constata el estudio realizado por Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN).

El «Informe», redactado por la sección italiana de esta institución pontificia de asistencia a comunidades cristianas, recoge en 438 páginas fichas en las que analiza la situación de este derecho humano fundamental, país por país.

Attilio Tamburini, director de la sección italiana de AIN, al presentar el texto a la prensa en Roma el 25 de junio reconoció que se trata de un informe único en su género, pues está redactado «por una asociación católica que se preocupa por la situación de los creyentes de todas la confesiones religiosas, pues el derecho a la libertad religiosa es un derecho natural».

El informe cita una clasificación sobre la persecución de los cristianos en el mundo, publicada por «Open Doors», según la cual, los países que violan más gravemente su libertad religiosa son en primer lugar Corea del Norte, en segundo lugar Arabia Saudí y en tercer lugar Laos.

Según el documento, la libertad religiosa sufre graves limitaciones en los países que todavía son comunistas, que con la excepción de Cuba, hoy día están reagrupados en el continente asiático.

Por lo que se refiere a la situación de China, el estudio recuerda que el nuevo gobierno no ha cambiado su política en esta materia, pues ha confirmado como director de la administración estatal para los asuntos religiosos a Ye Xiaowen, «ateo, conservador, amigo de Jiang Zemin».

El gobierno mantiene su oposición a las comunidades religiosas que no se someten a su control, reconoce el estudio, como es el caso de los católicos, los protestantes (hay cincuenta millones clandestinos), el budismo tibetano, y otros.

En Corea del Norte, a pesar de los difícil que es tener noticias a causa de su aislamiento, la información que ha obtenido AIN habla de brutales persecuciones y de estricto control por parte del gobierno. El estudio calcula que, desde que se instaló el régimen comunista en 1953, han desaparecido unos 300.000 cristianos y constata que ya no hay sacerdotes o religiosas, quizá asesinados por las persecuciones.

Laos es uno de los pocos países en los que el Gobierno ha declarado expresamente que quiere eliminar a los cristianos, pues considera el cristianismo como una violación de las costumbres del pueblo y «una religión extranjera imperialista», apoyada por intereses políticos occidentales, en particular estadounidenses.

La libertad religiosa sigue siendo gravemente violada en Afganistán, constata el documento. Según la ley, los partidos políticos, las organizaciones sociales y los ciudadanos tienen la obligación de tener «estatutos según los principios del Islam».

En 2003, según la clasificación de «Open Doors» sobre la persecución de los cristianos en el mundo, Myanmar ha pasado del decimotercer puesto al noveno.

Por lo que se refiere a Oriente Medio, el estudio considera que la situación ha mejorado en Arabia Saudí. En este reino, considerado por varios estudios como el último en la lista del respeto de la libertad religiosa, se da una mayor libertad de reunión para la minoría musulmana chií en algunas regiones. Los cristianos siguen siendo encarcelados por el ejercicio de su religión o el anuncio del Evangelio. Ha disminuido el número de imprecaciones lanzadas desde las mezquitas contra cristianos y judíos, pero siguen teniendo lugar incluso en la gran mezquita de La Meca y de la tumba del profeta en Medina.

El fundamentalismo hinduista en India pisotea repetidamente los derechos de las minorías étnicas y religiosas, negándoles los derechos constitucionales y amenazando su existencia, revela el informe. La libertad religiosa se da más fácilmente en los estados guiados por la Congress Alliance, subraya.

En Irak, tras la caída del régimen de Sadam Husein, se ha asistido a un «crecimiento inaudito» del fenómeno religioso expresado de forma fundamentalista, explica el texto.

En Israel, el informe menciona entre otras cosas la negación de visados para el personal religioso católico por parte de las autoridades israelíes, aunque el gobierno ha anunciado un cambio en esta política que todavía no se ha verificado.

En Europa, el informe 2004 constata avances. En Bulgaria, sin embargo, se han promulgado leyes que hacen mucho más complicadas las actividades misioneras, mientras que Bielorrusia declara la actividad religiosa legítima, pero casi impide practicarla a las minorías no ortodoxas. Pasos positivos se han dado en Rusia.

En América, al positivo cambio en las relaciones entre la Iglesia y el estado en México, el estudio contrapone la trágica situación en Colombia, donde han sido secuestrados y asesinados religiosos y donde existen casi tres millones de desplazados. En Cuba, revela casos de limitación física de la libertad religiosa.

En la Venezuela de Hugo Chávez el informe refiere las acusaciones de «terrorismo de Estado» lanzadas por religiosos y otras personalidades contra algunas de las medidas y amenazas adoptadas por representantes gubernamentales.

En Estados Unidos, se han dado medidas administrativas para facilitar la financiación de proyectos sociales de grupos religiosos por parte de departamentos gubernamentales, suscitando la oposición de grupos laicistas. Por otro lado, provoca debate el proyecto del FBI de realizar un censo de los musulmanes estadounidenses y de sus lugares de culto, pues corre el riesgo de crear un lazo implícito entre fe islámica y terrorismo.

En África, la libertad religiosa ha progresado en Egipto, donde la Navidad copta-ortodoxa ha sido reconocida como fiesta. Sudán se encuentra entre las peores posiciones, pues a diferencia de lo que afirman sus gobernantes, el derecho a la libertad religiosa es violado sistemáticamente.

La libertad religiosa en muchos países africanos es amenazada por las tensiones regionales, que algunos medios de comunicación occidentales interpretan erróneamente como conflictos religiosos. Es el caso, por ejemplo, de los enfrentamientos entre islámicos y cristianos en Nigeria y de los conflictos que tienen lugar en el norte de Uganda.

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ZENIT Staff

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