SAN CASIMIRO, martes, 13 julio 2004 (ZENIT.org).- Una tendencia a hacer que todos sean pobres, el control de la moneda, el sofoco de la industria y el comercio, la creación de grupos paramilitares del gobierno y la introducción de miles de cubanos con fines de adoctrinamiento interno son rasgos que denuncian la actual «cubanización» que el presidente de Venezuela Hugo Chávez ha introducido en el país, alerta el cardenal Rosalio José Castillo Lara.

Venezuela se prepara para celebrar el próximo 15 de agosto el referéndum revocatorio de los poderes de Chávez. Para su convocatoria se necesitó una importantísima recogida de firmas.

Pero el presidente venezolano ha «inventado cualquier cosa para impedir» el referéndum; «y existe el peligro de una explosión social», reconoció el purpurado en declaraciones al diario italiano «La Stampa» el pasado 21 de junio.

Presidente emérito de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano, el cardenal Castillo Lara, de origen venezolano, denunció el «terrible empeoramiento» de la situación económica de su país: «es el más rico de América Latina, pero la impresión que se tiene –y estoy convencido de ello— es que Chávez ha intentado destruir las industrias porque tiende, pienso, a hacer como Castro, eliminar las distinciones sociales (...) de forma que todos sean pobres».

De hecho, en este período --prosiguió-- «cerca del 70% de las industrias, grandes y pequeñas, ha tenido que cerrar», a lo que hay que sumar que «desde hace casi dos años Chávez ha instituido un riguroso control de la moneda, de forma que a las industrias que no son favorables al gobierno no les da dólares».

El presidente venezolano «sofoca totalmente el comercio. Hay una enorme carencia de todo. No se encuentran medicinas», describió.

Pero el purpurado reveló que «el 80% de la gente es claramente contraria a la política del presidente Chávez» por muchos motivos, como la pobreza, el paro --«que ha subido a más del 27%»-- y el impacto de la criminalidad.

En su opinión, la indefensión impide la rebelión de la gente. Y es que «este gobierno ha reproducido los “Comités revolucionarios cubanos” llamándolos “Círculos bolivarianos”. Ha reunido entre la gente a delincuentes y los ha armado. Las armas que tienen estos grupos, que son grupos paramilitares del gobierno, han matado a mucha gente», denunció el cardenal salesiano, uno de los más grandes expertos contemporáneos en Derecho Canónico.

Además «Chávez ha introducido en el país a más de 20 mil cubanos, algunos como médicos, otros como educadores, pero son todas personas que vienen con una finalidad: adoctrinar. Y ésta es la cubanización», explicó.

Según la información de que dispone el purpurado, también «tres generales cubanos están a la cabeza del servicio de inteligencia».

«Quien da las instrucciones a Chávez o es Castro o en cualquier caso viene directamente de Cuba. El método que usa es exactamente aquél –alertó el cardenal Castillo Lara--. Han creado un servicio de espionaje entre la gente que no había existido jamás; la gente querría rebelarse; muchos dicen: “nos rebelamos, pero estamos desarmados”».

En opinión del purpurado, «el sueño de hacer en toda América Latina una revolución para oponerla a los Estados Unidos» está tras todas estas acciones de Chávez: «Lo que Cuba no ha logrado hacer, Chávez lo hará. Está intentando crear un lobby en distintos países de América Latina, pero también en Europa», para hacerse ver «como el gran revolucionario», pero «en la práctica ninguna nación del subcontinente le ha prestado atención».

«Chávez sueña con acumular el mayor poder posible para usarlo en el mayor tiempo posible. Dice que gobernará hasta 2021. En Venezuela hay un límite: debería acabar en agosto de 2006; pero ha dicho: “soy capaz de continuar si me lo piden”. Copiado, es el modelo de Castro», concluyó el cardenal venezolano.

Mensaje de Juan Pablo II para la Jornada Misionera Mundial 2004 en suahili

DAR ES SALAAM, martes, 13 julio 2004 (ZENIT.org).- Publicamos a continuación la traducción en suahili (lengua ampliamente difundida en África oriental) del Mensaje de Juan Pablo II sobre el tema «Eucaristía y Misión» –para la 78ª Jornada Misionera Mundial (DOMUND), cuya celebración será el domingo 24 de octubre próximo– realizada por la oficina de la dirección nacional de las Obras Pontificias Misioneras de Tanzania, cuyo director es el padre Liberatus Mwenda.