BAGDAD, martes, 21 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Una bomba estalló este sábado junto al orfanato que dirigen las Misioneras de la Caridad, las religiosas fundadas por la Madre Teresa de Calcuta, provocando importantes daños a la vivienda, sin dejar víctimas.

Según informa Claudio Monici, corresponsal del diario italiano Avvenire, en el momento de la explosión los 22 huérfanos estaban jugando.

Los cristales de la casa saltaron en pedazos, con la excepción de las ventanas de la habitación en la que se encontraban los pequeños, explica el periodista.

La residencia se llama Dar al-Mahabha, la Casa del Amor, y acoge a los pequeños que sufren graves disfunciones psicofísicas, malformaciones neurológicas y alteraciones genéticas.

La bomba estaba escondida entre la acera de la calle de la casa y un coche estacionado a menos de seis metros de la entrada, que quedó totalmente destruido.

«¿Qué tienen que ver estos pobres niños inocentes?», se preguntaban las tres religiosas que dirigen el centro, de nacionalidad india, sin ofrecer más comentarios.

Hasta hace un año, las mujeres soldados estadounidenses llevaban juguetes a los niños de este centro. Después de dos atentados en esa calle, las religiosas se vieron obligadas a pedir que se suspendieran esas visitas, a pesar de que para los niños eran un motivo de alegría. Su seguridad estaba comprometida.

Por el momento no es posible saber cuáles son las intenciones de los que pusieron la bomba. No se puede asegurar que sea un ataque contra un objetivo cristiano.

En agosto varias iglesias cristianas fueron atacadas en Irak. En los últimos meses, al menos cuatrocientas tiendas de licores, en general dirigidas por cristianos, han sido destruidas.

Muchas mujeres cristianas han decidido ponerse el velo para evitar amenazas o improperios en la calle, concluye Monici al ofrecer su versión de los hechos.