CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 17 febrero 2006 (ZENIT.org).- Las relaciones Iglesia-Estado y la próxima visita de Benedicto XVI a España fueron algunos de los argumentos de la visita que realizó este viernes el ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, al cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado.

Un comunicado emitido posteriormente por la Oficina de Información de la Santa Sede invorma que en el encuentro también participaron monseñor Giovanni Lajolo, secretario para las Relaciones con los Estados ; monseñor Paolo Gualtieri, consejero de nunciatura en servicio en la Secretaría de Estado; el embajador de Espana ante la Santa Sede, Jorge Dezcallar de Mazarredo; y el subsecretario del Ministerio de Asuntos Exteriores, Luis Calvo.

«En el cordial encuentro se pasaron revista a los diferentes argumentos que afectan a las relaciones bilaterales y a otros problemas que afectan a la vida de la Iglesia en España en la actual situación», explica el documento.

La visita, añade el comunicado, «ha permitido un intercambio de puntos de vista sobre la situación internacional, en particular sobre Oriente Medio y América Latina».

«El señor ministro garantizó la plena disponibilidad del Gobierno de España para acoger al Santo Padre en su visita a Valencia, en el próximo mes de julio, con motivo del V Encuentro Internacional de las Familias» ( http://www.wmf2006.org).

Por último, Moratinos invitó a «la Santa Sede a apoyar la iniciativa del Gobierno español por "Una Alianza de Civilizaciones entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán"».

Según informa la agencia Veritas, Moratinos afirmó al final del encuentro que «los acuerdos (Iglesia- Estado) están vigentes y ha que aplicarlos pero en algunos aspectos todos son conscientes de que «se deben adecuar a las circunstancias».

Constató «la petición por parte de la Iglesia en España» de revisar todo el sistema de su financiación, explicando que el argumento se afrontó con «un espíritu constructivo».

Por lo que se refiere a la nueva Ley de Educación promovida por el Gobierno socialista, los representantes de la Santa Sede, dijo, «han apreciado los esfuerzos del Gobierno por llegar a un acuerdo con la Iglesia», pero «me han manifestado que existen muchos puntos de divergencia que se deben mejorar».

El Gobierno español ha acordado otro encuentro para después de Semana Santa de la vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega con representantes vaticanos para mantener lo que Moratinos definió «una nueva dirección en un espíritu de voluntad de diálogo y de trabajo juntos».

Miguel Ángel Moratinos resumió la nueva dirección del Gobierno español respecto a la Iglesia en «la intensificación de dos canales» la relación frecuente entre Estado español y Santa Sede, y «mantener e intensificar» las relaciones con la Conferencia Episcopal Española.

El ministro de Asuntos Exteriores reveló también que el nuevo Estatuto del Cooperante elaborado por el gobierno socialista «reconocerá la labor de los religiosos y religiosas» que han desarrollado y desarrollan su trabajo en el tema de la inmigración y su regulación.

Según el Ministro «la Iglesia ha cooperado a crear un tejido social», en referencia a las diferentes labores sociales que desempeñan las organizaciones y congregaciones católicas en España.