BOGOTÁ, lunes, 6 febrero, 2006 (ZENIT.org).- Con un llamado a dar prioridad a la solución negociada y a la necesidad de resolver al mismo tiempo el conflicto social que afronta la población, comenzó este lunes Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano.

En su alocución inaugural, monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, arzobispo de Tunja y presidente de la Conferencia Episcopal, reiteró el compromiso de la Iglesia católica con la reconciliación y la paz de Colombia, al igual que su apoyo a las gestiones tendientes a lograr un acuerdo humanitario entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno Nacional.

Según informa un comunicado emitido por la Conferencia, el prelado destacó «los logros conseguidos en los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y en los procesos de desmovilización de varios grupos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC».

Asimismo, reafirmó el apoyo a la recién creada Comisión de Reconciliación y Reparación, «aunque expresó su preocupación en torno a la situación que van a afrontar las personas desplazadas en el marco de la nueva Ley de Justicia y Paz», indica la nota episcopal.

Monseñor Castro Quiroga respaldó a los que enfrentan el «gravísimo problema» de las minas antipersonales y a quienes trabajan en favor de la vida y contra el aborto, haciendo un llamado a enfrentar otros desafíos como la violencia intrafamiliar y el maltrato infantil.

Sobre los procesos electorales de este año, afirmó que la tarea de la Iglesia no es asumir cargos directivos ni tomar partido por alguno de los candidatos, e invitó a respaldar a aquellas personas que planteen programas acordes con la fe, la defensa de la vida y el bien común.

Expresó su preocupación por la falta de una ley que garantice el derecho a la educación para todos los colombianos, e insistió en que las negociaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos deben tener en cuenta el bien común de todos y en particular de los pobres y excluidos.

Puede leerse la intervención íntegra de monseñor Castro Quiroga en la página de la Conferencia Episcopal de Colombia.