Arzobispo anfitrión del Encuentro Mundial de las Familias: La Iglesia, «abierta a todas las personas»

Entrevista con monseñor Agustín García-Gasco

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VALENCIA, viernes, 30 junio 2006 (ZENIT.org).- En la víspera del inicio del Encuentro Mundial de las Familias (www.wmf2006.org), al que acudirá Benedicto XVI y que hará de la ciudad española de Valencia meta de cientos de miles de familias de todo el mundo, su arzobispo anfitrión, monseñor Agustín García-Gasco, ha compartido con Zenit los desafíos y expectativas de una cita de esta magnitud.

–Recientemente ha tenido oportunidad de reunirse con Benedicto XVI con vistas al ya inminente Encuentro Mundial de las Familias (EMF) ¿Cómo contempla el Papa esta gran cita?

–Monseñor García-Gasco: El Papa me ha transmitido mucha ilusión y alegría por este encuentro mundial en defensa de la familia. No soy portavoz del Papa y por tanto no puedo hablar por él, pero sí que puedo indicarle que he visto a Su Santidad muy interesado. El Encuentro Mundial en Valencia fue convocado por Juan Pablo II y ha sido un gran motivo de alegría comprobar que su sucesor Benedicto XVI lo confirmaba y anunciaba su presencia los días 8 y 9 de julio para concluir el EMF.

–Durante nueve días Valencia será la capital mundial de las familias. ¿Cuál es su mayor desafío y su mayor esperanza como pastor de la archidiócesis anfitriona?

–Monseñor García-Gasco: Todo Encuentro Mundial supone en sí un desafío en la organización de actos tan multitudinarios. Afortunadamente, además de la cooperación de todos los sacerdotes de la diócesis y miles de seglares y voluntarios, hemos contado con el apoyo institucional del presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, del presidente de la Diputación, Fernando Giner, y de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, por lo que las instituciones, desde una sana cooperación, están ayudándonos en materias muy importantes como son las infraestructuras, comunicaciones, etc.

La mayor esperanza es que el Encuentro Mundial sea útil y eficaz para iluminar la grandeza insustituible del matrimonio y la familia, que está sufriendo auténticos malos tratos por parte de las leyes de algunos países. En España se ha llegado a una confusión absoluta en materia de matrimonio y familia. España está siendo el banco de experimentación de inventos legales en las que unas minorías echan por tierra el legado de la civilización sobre la complementariedad del hombre y la mujer y su especial dimensión en la sociedad.

–Se esperan cientos de miles de familias de todo el mundo en Valencia, y millones de personas se asomarán al encuentro a través de los medios de comunicación. ¿Qué se llevarán todas ellas de un acontecimiento así?

–Monseñor García-Gasco: Efectivamente esperamos a muchos peregrinos, hasta el extremo de que se ha ampliado el plazo de inscripción para asistir al evento y a los congresos que son gratuitos.

Esperamos que todos los peregrinos se lleven por una parte, la claridad del magisterio de la Iglesia. En esta época en que se fomenta la adulación de cualquier forma de vida, creo que es bueno resaltar que la Iglesia no vive a merced a las modas o intereses del momento. Hay quien dice que si la Iglesia aceptara el divorcio tendría más gente en los templos, pero eso sería faltar a la verdad de su misión. La Iglesia no es un partido político en busca de votos, o una secta en busca de adeptos mediante el halago.

De otro lado, los católicos hemos de profundizar en la familia como Iglesia doméstica. Dios ha querido que la fe se transmita fundamentalmente a través de personas y la familia, los padres, los abuelos y los mismos niños tienen una labor evangelizadora en su propia familia que es un caudal inagotable como transmisión y fortalecimiento de la fe. Ser misioneros de la fe en el propio matrimonio y en la propia familia fortalece y une a la familia.

Su Santidad, Benedicto XVI, es en muchos aspectos una bendición para la Iglesia. Su facilidad natural para divulgar los aspectos teológicos más complejos y para dar luz a las personas de toda condición intelectual es un gran bien que miles de personas vamos a poder vivir en directo.

–Usted es miembro del Pontificio Consejo para la Familia y desarrolla su ministerio episcopal en un país que se ha convertido en un laboratorio político y legislativo para corrientes que buscan sustituir la familia con otras formas de convivencia. ¿Qué camino sugiere seguir ante esta realidad? ¿Ve señales de esperanza?

–Monseñor García-Gasco: En primer lugar, no hay que tener miedo a tratar las cuestiones desde el respeto, aunque no sean «políticamente correctas», concepto usado por la nueva moral progresista con la intención de desautorizar a quien denuncia las falsedades que contiene.

Por otra parte, tampoco podemos caer en la injusticia de considerar a todas las personas homosexuales o divorciadas como si fueran enemigos de la Iglesia. Los grupos activistas radicales pretenden justamente un enfrentamiento y una quiebra total con la Iglesia. Hemos de resaltar que la Iglesia tiene la obligación de mostrar su magisterio a todas las personas sin excepción, cualquiera que sea su condición. Nadie está excluido de escuchar la llamada salvadora de Cristo resucitado que en la misma Cruz le aseguró la salvación a un delincuente condenado a muerte. La Iglesia está abierta a todas las personas. El magisterio y el amor de Dios que muestra la Iglesia no son incompatibles, sino que son las dos manos que se ponen al alcance de cualquier hombre y mujer que anhela la trascendencia divina.

El camino a seguir debe ser el del ejemplo personal de cada familia, de cada parroquia y también la claridad de la Iglesia en la difusión del mensaje. En no pocas ocasiones y por causas muy diversas, en España algunos medios de comunicación presentan una imagen de la Iglesia en la que los cristianos no se reconocen o que se prestan a todo tipo de equívocos. En dicho sentido quiero felicitar de corazón la magnífica labor que están desarrollando desde la Agencia de Noticias Zenit que es un gran bien para la Iglesia.

–Por nuestra parte, tenemos que unirnos a la felicitación del Santo Padre por sus recientes bodas de oro sacerdotales y le pedimos su bendición en nuestro trabajo.

–Monseñor García-Gasco: Doy gracias a Dios por cada día que me ha permitido servir a la Iglesia y así lo haré mientras lo estime oportuno el Santo Padre, al que no puedo sino agradecerle de corazón la confianza que viene depositando.

Me gustaría que supieran que cada día, desde que nació Zenit, en el Arzobispado de Valencia se imprimen sus noticias para que tanto los tres obispos auxiliares, los vicarios, como el personal de la curia estén al tanto de sus informaciones. El estilo claro y ameno de su agencia nos ha unido más a los cristianos en este mundo globalizado. En muchas ocasiones hemos rezado por los cristianos perseguidos en tantos lugares del mundo, de los que hemos tenido noticia gracias a la efectividad y profesionalidad de los periodistas de la Agencia Zenit, por ello sepan que cuentan con mis oraciones y bendiciones en la hermosa tarea que desempeñan como periodistas.

[Entrevista realizada por Marta Lago]

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ZENIT Staff

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