La única televisión privada cristiana en Palestina, obligada al cierre

Anuncia su director, Samir Qumsieh

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BELÉN, martes, 23 octubre 2007 (ZENIT.org).- «Con gran disgusto les informamos de nuestra decisión obligada de cerrar la televisión de «Al-Mahed («La Natividad») desde el 1 de noviembre de 2007 –confirma su director y propietario–, a pesar de su inestimable servicio a la Iglesia y a la existencia de la comunidad cristiana en Tierra Santa».

Samir Qumsieh, greco ortodoxo, fundó en 1996 «Al-Mahed» con sede en Belén. Las emisiones de este canal privado no sólo se convirtieron en la voz del cristianismo desde Oriente Medio, sino en un punto de encuentro para cristianos, judíos y musulmanes.
La emisora es la única en Palestina y en el mundo árabe que transmite misas, servicios cristianos, un programa cristiano semanal, noticieros y programas de entretenimiento. Además el viernes emite la oración musulmana.

Hace más de un año la agencia del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras «AsiaNews.it» se hizo altavoz de las constantes amenazas de muerte con las que tenía que convivir Qumsieh, además de la perspectiva de cierre por falta de ingresos.

Durante el asedio a la Basílica de la Natividad en Belén, en 2002, «Al-Mahed» fue la única emisora local que cubrió el evento íntegramente. Cuatro operadores se turnaron las 24 horas durante seis semanas para transmitir los hechos y dar informaciones prácticas a la población, encerrada en sus propias casas.

La emisora siempre ha condenado las violencias contra los civiles y ha tenido que sufrir vejaciones de la autoridad palestina, recuerda la agencia del PIME.

Qumsieh ha comunicado, en una entrevista al diario italiano «Il Foglio» la decisión forzada del cierre de la televisión

De ello se hizo eco «Radio Vaticana» el sábado recordando que la emisora es la única cristiana en Tierra Santa, y que con sus frecuencias llega a todo Cisjordania, Jordania e Israel.

«Un proyecto valiente, ocasión de comunicación entre cristianos, judíos y musulmanes, destinado a terminar a final de mes», lamenta la emisora pontificia.

De acuerdo con el citado diario, la decisión tiene raíz en el pasivo –800 mil dólares– del balance económico de la emisora, cuando 140 mil bastarían para garantizar la actividad anual de esta iniciativa de comunicación e integración.

La crítica situación económica en la región, por lo tanto, ha dejado sentir sus efectos también en la pequeña televisión cristiana de Belén.

El director de «Al-Mahed» ha admitido en «Il Foglio» su temor de que, en los próximos quince años, la comunidad cristiana abandone definitivamente Tierra Santa.

Y es que es muy fuerte la emigración. La familia del propio Qumsieh confirma este fenómeno. El periodista es el único de seis hermanos que permanece en su patria; y prevé dejar Palestina después del cierre de la emisora.

Hace exactamente tres años, la televisión tenía un pasivo anual de 63 mil dólares. Qumsieh y su familia invirtieron 800 mil en la creación de la televisión: «Mis hermanos me han dicho que detenga este derroche, pero para mí lo más duro sería cerrar la televisión porque es algo que involucra a toda la comunidad», dijo entonces a la agencia del PIME, añadiendo su inquietud: «Si salimos de antena, no habrá otra voz como la nuestra».

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ZENIT Staff

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