CIUDAD DEL VATICANO, viernes 7 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI se dirigió hoy a los nuevos reclutas de la Guardia Suiza, que juraron ayer fidelidad a la Santa Sede, afirmándoles su aprecio y estima, y llamándoles a “vivir la catolicidad de la Iglesia” en su nueva misión.

El Papa recibió a los treinta nuevos reclutas y a sus familiares en la Sala Clementina, junto con el resto del Cuerpo de la Guardia Suiza, y se dirigió a ellos en alemán, italiano y francés, los tres idiomas oficiales de la Confederación Suiza.

Los nuevos guardias habían hecho su juramento ayer por la mañana (ver Zenit, 6 de mayo de 2010), durante la conmemoración del sacrificio de 147 soldados de este cuerpo durante el saqueo de Roma de 1527, defendiendo al Papa Clemente VII.

“Podéis estar orgullosos, y con razón, ya que por el juramento que acabáis de hacer, os habéis unido a un Cuerpo de la Guardia con una larga historia”, afirmó el Papa. “A partir de hoy, os convertís en guardianes de una tradición y de un conocimiento práctico que se os ha encomendado. Vuestra tarea es contribuir a que esta tradición continúe”.

Para el Papa, la Guardia Suiza constituye “un apoyo verdadero”, pues su servicio está “asociado, indirecta pero realmente, al servicio de Pedro en la Iglesia”.

“El Papa quiere prestar la misma atención que Pedro a todas las Iglesias y a cada fiel, así como a todo aquel que espera algo de la Iglesia. Con el Sucesor de Pedro, la caridad que anima vuestra alma debe hacerse universal. Vuestro corazón está llamado a ampliarse”.

Les exhortó por ello a “descubrir en el rostro de cada hombre y cada mujer un peregrino que, en su camino, espera encontrar otro rostro a través del cual se le dé un signo vivo del Señor, dueño de toda vida y de todas la gracias”.

“Vuestro servicio a favor del ministerio petrino os dará un sentido más vivo de la catolicidad, junto con una percepción más profunda de la dignidad del hombre que pasa junto a vosotros y que busca en lo íntimo de sí mismo el camino de la vida eterna”, concluyó el Pontífice.