CARACAS, viernes 14 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Ante la noticia de la profanación de imnágenes de Jesús y la Virgen María, el cardenal arzobispo de Caracas, Venezuela, Jorge Urosa, ha pedido en un comunicado respeto a la religión y a los símbolos cristianos.

Diferentes medios de comunicación venezolanos han difundido la noticia, afirma el comunicado, “de la profanación de las sagradas imágenes de Nuestro Señor Jesucristo y de la Santísima Virgen de Coromoto al pintarles armas de guerra, en la ciudad de Caracas”.

Este hecho ha causado “consternación y profundo rechazo no sólo entre los católicos sino también en sectores de otras religiones y convicciones”.

Ante esta “irrespetuosa profanación”, el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, y los obispos auxiliares de la Archidiócesis han hecho una serie de manifestaciones.

Subrayan en primer lugar que “Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen María de Coromoto tienen gran significación espiritual para millones de católicos venezolanos desde el nacimiento de nuestra historia y de nuestra cultura. Sus imágenes se veneran en el culto católico profesado por la mayoría del pueblo venezolano y no deben ser instrumentalizadas al servicio de ninguna parcialidad política y menos aún con evidentes incitaciones a la violencia”.

Por ello, expresan su rechazo y protesta ante “el irrespeto público a las imágenes de Jesucristo, nuestro Salvador y a la Santísima Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, al pintarles de manera sobrepuesta armas de guerra y pretender convertir de esa manera una genuina expresión religiosa del pueblo católico venezolano en un mural político belicista”.

Consideran también que “este proceder abusivo, así como la manipulación de la Religión con fines políticos e ideológicos, constituye una ofensa a los sentimientos religiosos de la mayoría del pueblo venezolano, y ha introducido un muy grave elemento de perturbación y división en un país urgido de tolerancia, de respeto mutuo y de reconciliación, de modo particular cuando celebramos el Bicentenario de la independencia, que reclama un genuino encuentro nacional de mentes y corazones”.

Recuerdan “a las autoridades competentes, responsables del bien común y de la convivencia pacífica de nuestra sociedad, que en el art. 59 de la Constitución vigente se declara que el Estado garantizará la libertad de religión y de culto y el derecho de toda persona a manifestar su fe religiosa en privado o en público”.

Por ello, exigen “respeto para la Religión Católica y los símbolos cristianos”.

Y concluyen invitando “a los fieles católicos a una auténtica renovación de la fe en el Señor Jesucristo Nazareno, nuestro Salvador, y de amor filial a María Santísima, Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela”.