India: 'María es una clave importante para curar las divisiones'

Print Friendly, PDF & Email

Entrevista con el cardenal Gracias, arzobispo de Mumbai

Share this Entry
Print Friendly, PDF & Email

ROMA, domingo 17 junio 2012 (ZENIT.org).- Mark Riedemann para «Dios llora en la tierra», en colaboración con la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, entrevistó al cardenal Oswald Gracias, arzobispo de Mumbai en la India.

Eminencia, en su escudo usted tiene la balanza de la justicia por sus estudios de derecho, el lavatorio de los pies del servicio y la «M» de María, pero también tiene un ‘apretón de manos’ en su emblema. ¿Por qué el apretón de manos?

–Card. Gracias: Es el símbolo de reconciliación. Y lo puse como mi lema también, «Reconciliar todas las cosas en Cristo». Siempre he tenido un profundo sentimiento de querer ser un constructor de puentes, de querer reunir a las personas en situaciones de conflicto, en situaciones difíciles. Era un sentimiento natural que el Señor puso en mi corazón de querer la paz en las comunidades, incluso en los pequeños problemas.

El papa Juan Pablo II le pidió que fuera obispo y después arzobispo de Bombay. ¿Qué palabras en especial recogió de él, para sí mismo, para su propia vocación y para la India?

-Card. Gracias: Me reuní con él en muchas ocasiones. Cada vez que le encontraba siempre me daba bendiciones para la India, y buscaba darme palabras de estímulo. Mostró un gran afecto por la India.

¿Por qué el beato Juan Pablo II, al igual que la Madre Teresa, son tan queridos por la comunidad hindú?

–Card. Gracias: Creo que por su autenticidad. Era un hombre de fe muy profunda. Acabamos de celebrar las bodas de plata de su visita pastoral a la India. He instalado una estatua del papa Juan Pablo II a las afueras de mi catedral y la gente está viniendo, sean católicos e hindúes, a orar al beato Juan Pablo II. Incluso los hindúes veían en él a un hombre de Dios. Ellos sintieron que era una persona que realmente estaba predicando a Dios en lo que decía, en lo que hacía y en cómo vivía.

Usted es el décimo cardenal en la India, lo que significa que se le está dando un mayor peso en la actualidad a la Iglesia en Asia, a la iglesia en el sur. ¿Es así como lo ven ustedes?

–Card. Gracias: Yo la veo como una Iglesia importante en Asia y en la India en particular, porque la India está creciendo rápidamente y se está convirtiendo en algo importante. Nuestra Iglesia india, los teólogos, los obispos y los sacerdotes están haciendo una contribución a la Iglesia universal. Hemos recibido muchísimo, hemos de dar mucho también.

Aunque la Iglesia ha estado allí durante dos milenios, la Iglesia católica –o el cristianismo–, sigue siendo visto como un cuerpo extraño. ¿Lo ve así esto, y por qué?

–Card. Gracias: Posiblemente, una de las razones es porque siempre hemos tenido líderes y obispos extranjeros, aunque ahora no hay un solo obispo que no sea indio. Así como el hecho de que no hemos inculturado nuestros servicios litúrgicos, nuestros momentos de oración. Nos hemos mantenido un poco –y yo estoy en la Congregación de los Sacramentos–, ‘romanos’ en ese sentido, no lo suficientemente indios. En cuanto más estemos inculturados, creo yo, más gente va a ver que [somos] en verdad de la India. Porque el cristianismo en la India está desde el primer apóstol en el año 52 o algo así. Se supone que santo Tomás habría llegado a la India.

La India es la cuna de una de las grandes civilizaciones del mundo y se enorgullece de sus tradiciones pluralistas. Recientemente, en una entrevista usted dijo que estas tradiciones pluralistas están bajo amenaza…

–Card. Gracias: Las fuerzas fundamentalistas son las que están creando problemas específicos a los cristianos y a veces a otras religiones. Esto no es bueno para el país porque creo que una de las riquezas de la India es el ser como un tapiz con diferentes religiones, diferentes culturas, esa es nuestra riqueza y belleza. Pero luego, cuando se intenta decir que todo debe ser uniforme, se está amenazando eso: la hermosa pluralidad, la riqueza, el respeto que tenemos el uno por el otro. La religión no es una fuerza que divide. En los últimos tiempos, algunos partidos políticos han explotado la religión para fines políticos.

Estamos hablando –solo para aclarar–, de los fundamentalistas hindúes. ¿Por qué ese interés en cambiar todo este panorama?

–Card. Gracias: El fundamentalismo hindú es muy reciente en la India. Comenzó como una reacción a otros fundamentalismos, pero [fue] también explotado por los partidos políticos que instrumentalizaron la religión a fin de obtener beneficios políticos, para conseguir un «voto» del lado de una religión en particular; si cree que su religión está bajo amenaza, vote por mí y yo voy a proteger su religión.

Y así se va llegando al poder…

–Card. Gracias: Sí, creo que es un juego peligroso. Y se lo comenté a algunos dirigentes políticos de esos partidos, de que están jugando un juego muy peligroso. Nadie quiere que ciertamente suceda. Es por eso que es una amenaza.

Sin embargo, ¿a estos grupos les gustaría que la India tenga una identidad hindú?

-Card. Gracias: Creo que el hindú medio es sin duda tolerante, comprensivo y amistoso con las personas de otras religiones. Hay un pequeño grupo que es fundamentalista, y que ciertamente le gustaría ver a la India como un país hindú. Nuestros antepasados, los padres de nuestra constitución, los padres de nuestro país, fueron precisos en que la India es un país laico.

¿Cómo evangelizan en este contexto?

–Card. Gracias: En estas circunstancias, en primer lugar, creo que es importante para nosotros ser auténticos; profundizar en nuestra propia fe, para mostrar con nuestras creencias que realmente creemos que Jesús es nuestro Salvador, el único Salvador, el Hijo de Dios, y que no hay nadie después de él.

¿Cuál es el papel de la Virgen María?

–Card. Gracias: Nuestra Señora es la favorita de todos, incluso entre los hindúes. En la parroquia de mi propia casa, tenemos la novena a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro todos los miércoles de 8.30 am a 9.30 pm, cada hora y durante una hora. Y alrededor de 70.000 u 80.000 personas acuden todos los miércoles hasta allí. Y diría que del 60 al 70% de las personas que vienen no son cristianos; sólo lo hacen para rezar a la Virgen. A Nuestra Señora se le ve como una madre, que no es una amenaza. A ella se le ve como una madre, que cuida, ama, favoreciendo a las personas, trayendo gracias a la gente, sanando las divisiones. Por lo que María es una clave importante para esto.

Usted ha dicho que los cristianos de hoy están viviendo un Viernes Santo. ¿Habrá un Domingo de Pascua?

–Card. Gracias: Ciertamente, no tengo ninguna duda al respecto. He recibido llamadas de los líderes hindúes, que me dicen que no les gusta lo que está sucediendo en Orissa y Karnataka. He recibido llamadas de los hindúes diciéndome: «Cardenal, por favor, haga una declaración condenando ello. Esto no es lo que queremos.» Así que estoy realmente seguro de que vamos a superar esto y de que esa gente entrará en razón. Estoy seguro de que habrá un domingo de Pascua para los cristianos, para la Iglesia y para Jesús.

Traducido del inglés por José Antonio Varela V.

[Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para «Dios llora en la tierra», un programa semanal de radio y televisión producido por la Catholic Radio & Television Network, en colaboración con la fundación pontificia internacional “Ayuda a la Iglesia Necesitada”].

Para más información: www.WhereGodWeeps.orgwww.acn-intl.org

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

@media only screen and (max-width: 600px) { .printfriendly { display: none !important; } }