El futuro de los católicos en Pakistán depende de la educación

KARACHI, martes, 11 mayo 2004 (ZENIT.org).- El crecimiento de la Iglesia católica constituye una esperanza en Pakistán y depende de la educación de sus bautizados, reconoce una de las figuras emblemáticas del catolicismo en ese país.

Share this Entry

Monseñor Simeon Pereira, de 76 años, arzobispo de Karachi entre 1993 y 2000, en declaraciones a «The Christian Voice», semanario de esa archidiócesis, recorre el desarrollo de la comunidad católica en el país en las últimas décadas y lo atribuye en particular al crecimiento de las escuelas católicas.

Al recordar el significativo crecimiento de los bautizados, el prelado recuerda que en los años setenta y ochenta: «algunas escuelas se convirtieron incluso en escuelas de preparación universitarias, y la diócesis se convirtió en autosuficiente. Empezamos a tener católicos mejor educados, especialmente en las ciudades, y tienen más cuenta las responsabilidades de la Iglesia en sus propias áreas».

Las escuelas católicas han ayudado a formar sacerdotes de origen paquistaní –antes casi todos eran misioneros extranjeros– y a crear católicos conscientes de sus deberes y des sus derechos, subraya.

«Tengo grandes esperanzas para el futuro de los católicos en Pakistán –confiesa–. En su conjunto, son conscientes de los problemas comunes a los católicos, y tratan de afrontarlos, especialmente los más instruidos».

«Pero nuestros sacerdotes y obispos tienen que guiarles para que lo logren. En algunas parroquias urdus de Karachi, me encuentro con grupos que están motivados y tienen la guía sacerdotal para luchar pos sus derechos».

De los 143 millones de habitantes de Pakistán, el 75% son musulmanes suníes, el 20% son chiíes. Los cristianos representan el 2%. Los católicos suman 1,2 millones.

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación