AMMÁN, jueves, 29 julio 2004 (ZENIT.org).- Con la constatación de la necesidad de una «sólida formación inicial» en la base de todas sus actividades apostólicas y de «una seria y programada formación permanente» para consolidar su identidad concluyó el pasado 23 de julio en Ammán el Capítulo de la Custodia franciscana de Tierra Santa.

Bajo el tema «Profetas de reconciliación y de paz», la cita ha convocado durante nueve días en la capital jordana a 51 frailes menores (franciscanos), entre los que estuvieron representadas todas las Fraternidades que componen la Custodia, presente en 12 países del mundo.

«Hemos tomado conciencia de que en la base de» las «actividades evangelizadores en los Santos Lugares, en las parroquias, en las escuelas y en los distintos campos de apostolado» «debe existir una sólida formación inicial que nos ayude a asumir, día tras día, una mayor fidelidad creativa de nuestro ser franciscanos en Tierra Santa», reconocen los capitulares en una carta dirigida a todos los religiosos de la Custodia al término del encuentro.

«Nuestra identidad --añaden-- hay que consolidarla con la ayuda de una seria y programada formación permanente».

Ciertamente, el verdadero desafío está en «la formación y en la revisión de las estructuras de gobierno», reconoció por su parte el padre Pierbattista Pizzaballa, Custodio de Tierra Santa, al servicio de información del episcopado italiano «Sir».

«Desde hace varios años, la mayor parte de las vocaciones vienen de los países árabes --explicó--. Por lo que en nuestro itinerario de formación debemos tener en cuenta la posibilidad, o tal vez la necesidad, de estudiar, al menos en parte, también en árabe».

De ahí que «el estudio de las lenguas locales será parte integrante del camino formativo. Los Santos Lugares permanecen obviamente como el lugar y el ambiente necesario para tal formación, pero no se excluye la posibilidad de abrir alguna casa de formación también en Siria o Líbano», confirmó.

En cuanto a la revisión de las estructuras de gobierno, el Capítulo ha pedido una mayor descentralización. «La Custodia se extiende por doce países y por lo tanto es necesario que las zonas más lejanas de Jerusalén, o aquellas con las que la comunicación es más difícil, tengan una cierta autonomía de gestión», apuntó el padre Pizzaballa.

El Capítulo ha brindado también la oportunidad de «tratar sobre el papel de los Santos Lugares y sobre la necesidad de enviar a más religiosos a los santuarios principales», añadió.

«Tendremos también que estudiar formas de ilustración de los santuarios que tengan en cuenta las nuevas tecnologías informáticas», además de que se prevén mejoras en el sistema de comunicación e información: «el objetivo es dar a conocer más y mejor las diferentes comunidades eclesiales en el mundo», subrayó el Custodio de Tierra Santa.

El Capítulo celebrado en Ammán ha contado con la visita del ministro general de los frailes menores, fray José Rodríguez Carballo ofm (Zenit, 23 de julio de 2004).

Igualmente estuvieron presentes en el encuentro el nuncio apostólico en Jordania e Irak –el arzobispo Fernando Filoni— y el patriarca latino de Jerusalén –Su Beatitud Michel Sabbah-- (Zenit, 28 de julio de 2004) acompañado de su obispo auxiliar residente en Ammán.

Esta presencia «ha estimulado que nos sintamos parte integrante de la Iglesia local y de las poblaciones que estamos llamados a servir en Oriente Medio –reconocen finalmente los religiosos desde Ammán--. En estos tiempos difíciles, estamos llamados a ser solidarios con quien sufre y dar esperanza a quien se encuentra en dificultad».

Más detalles e imágenes del encuentro en la página web de la Custodia Franciscana de Tierra Santa.