CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 25 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, primer purpurado de la historia de Ghana, protagonista de la vida religiosa y social en África en los últimos años, ha sido nombrado por Benedicto XVI presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz.

El nombramiento fue anunciado por la Santa Sede este sábado de manera totalmente inédita, en presencia del mismo arzobispo de Cape Coast y presidente de la Asociación de las Conferencias Episcopales de África Occidental, en la rueda de prensa de conclusión del Sínodo de los Obispos de África.

El anuncio del padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, después del mediodía, a los periodistas tomó por sorpresa al relator del Sínodo de África (posiblemente no sabía que la noticia se publicaría ese día), pues durante unos momentos quedó sumido en un silencio, que sólo pudo romper manifestando su gratitud al Papa.

Sustituye al cardenal Renato R. Martino --cumplirá 77 años el 23 de noviembre--, quien desempeñaba esta misión desde el 1 de octubre de 2002, compaginada entre el 11 de marzo de 2006 y el 28 de febrero pasado con la de presidente del Consejo Pontificio para los Emigrantes e Itinerantes. Este purpurado, nacido en Salerno (Italia), fue durante 16 años (1986-2002) legendario representante de Juan Pablo II ante la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

En las tres semanas que ha durado el Sínodo de África ha sido posible conocer mejor al cardenal Turkson, el cuarto de diez hijos, cuya madre, metodista, se convirtió al catolicismo al casarse con su padre.

Explicó que en su tierra existe la tradición de poner al hijo el nombre del día de la semana en el que ha nacido. Por este motivo, él se llama "Kodwo", en su idioma materno, pues nació en lunes.

"En mi familia hay dos 'Viernes' y tres 'Domingos'", contó sonriendo en la noche del 21 de octubre a un pequeño grupo de periodistas con quien compartió la cena en la Casa de Santa Marta, la residencia en la que se alojan los cardenales durante el cónclave.

En realidad, para evitar confusiones, en Ghana se les pone a los niños un segundo nombre. El nombre del cardenal es Appiah. Peter manifiesta su bautismo. </p>

Dado que ya se rumoreaba desde hace meses su nombramiento para la Curia Romana, el purpurado africano supo "torear" a los periodistas, pero reconoció que cuando un Papa te pide un servicio a la Iglesia sólo te viene a la mente un pensamiento: "¿Cómo le puedes decir que no?".

En la primera rueda de prensa que concedió al inaugurarse el Sínodo de África, el 5 de octubre, al periodista que le preguntó si es realista pensar un Papa negro, tras responder "Why not?" ("¿por qué no?"), el cardenal explicó que ya todo sacerdote, al ser ordenado, da implícitamente su disponibilidad para ser obispo, cardenal o incluso Papa. "Todo viene en el mismo paquete", dijo arrancando sonrisas entre los informadores.

El cardenal Turkson es considerado como uno de los más grandes biblistas de África, siguiendo las huellas del arzobispo de Kinshasa, monseñor Laurent Monsengwo Pasinya.

Sus estudios de teología, realizados en África, los completó entre 1971 y 1975 en la State University of New York en Albany, en el centro franciscano de St. Anthony-on-Hudson, Rensselaer, período en el que pudo conocer profundamente la sociedad estadounidense y hacer buenos amigos.

Se licenció en Sagrada Escritura en el Instituto Pontificio Bíblico de Roma (entre 1976 y 1980) y en el mismo centro estudió el doctorado (entre 1987-1992).

De 1981 a 1987 fue profesor de Sagrada Escritura y vicerrector del St. Peter's Major Seminary de Ghana, así como profesor en la Universidad de Cape Coast, en la Facultad de Religión.

No pudo defender su tesis doctoral, a pesar de que la había acabado, pues al morir repentinamente el arzobispo de Cape Coast, Juan Pablo II le nombró para sucederle el 6 de octubre de 1992. El mismo Papa le creó cardenal el 21 de octubre de 2003.

En Ghana, el cardenal Turkson ha tenido un papel decisivo para asegurar la paz en los últimos meses, cuando en las elecciones presidenciales el candidato opositor John Evans Atta Mills ganó las elecciones por el 50.23% contra Nana Akufo-Addo , que alcanzó el 49.77%.

"En otro país africano con un resultado así posiblemente hubiera estallado la guerra --reconoció el cardenal Turkson--. Pero en Ghana se logró dar un sentido de estabilidad democrática".

En el período postelectoral ha sido decisiva la intensa labor mediadora de la Iglesia católica con los dos candidatos a la presidencia, ninguno de ellos católico.

Cuando habla de paz, reconciliación, y justicia, el cardenal Turkson reconoce que se mueve en casa, pues lo hace inspirándose y basándose en la Sagrada Escritura, como experto biblista.

Lo demostró en su relación para el debate en el Sínodo de los Obispos de África (Cf. ZENIT 5 de octubre de 2009), una prueba de la contribución que ofrecerá en la nueva misión que le ha encomendado el Papa.

Por Jesús Colina