Aprobada la canonización de la fundadora de las Siervas de San José

Promulgación de decretos de la Congregación para las Causas de los Santos

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes 29 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI aprobó la canonización de Bonifacia Rodríguez y las beatificaciones del obispo Juan de Palafox, de María Isabel Salvat y Romero y de otras seis personas.

Lo hizo este sábado al recibir en audiencia privada al arzobispo Angelo Amato, sdb, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y autorizar a esta Congregación la promulgación de diversos decretos referentes a milagros, martirios y virtudes heroicas.

Uno de estos decretos se refiere a un milagro atribuido a la intercesión de la beata Bonifacia Rodríguez de Castro, fundadora de la congregación de las misioneras siervas de san José, nacida en Salamanca el 6 de junio de 1837 y fallecida en Zamora el 8 de agosto de 1905, que será canonizada en una fecha aún por determinar.

Otro decreto se refiere a otro milagro atribuido a la intercesión del venerable siervo de Dios Juan de Palafox y Mendoza, primer obispo de Puebla de los Ángeles y después obispo de Osma, nacido en la localidad española de Fitero el 24 de junio de 1600 y fallecido en Osma el 1 de octubre de 1659.

Otro decreto hace referencia a un milagro atribuido a la intercesión de la venerable sierva de Dios María de la Inmaculada Concepción (en el siglo María Isabel Salvat y Romero), superiora general de la congregación de las hermanas de la Compañía de la Cruz, nacida en Madrid el 20 de febrero de 1926 y fallecida en Sevilla el 31 de octubre de 1998.

Y otros tres decretos se refieren a tres milagros, uno de ellos atribuido a María Bárbara de la Santísima Trinidad (en el siglo, Bárbara Maix), fundadora de la congregación de las hermanas del Inmaculado Corazón de María, nacida en Viena en 1818 y fallecida en Brasil en 1873.

El segundo milagro se atribuye a la intercesión de la venerable sierva de Dios Anna Maria Adorni, fundadora de la congregación de las Esclavas de María Inmaculada y del Instituto del Buen Pastor, nacida en la localidad italiana de Fivizzano en 1805 y fallecida en Parma en 1893.

Y el tercero, al venerable siervo de Dios Stefano (en el siglo, Giuseppe Nehmé), religioso profeso libanés de la orden libanesa de los maronitas, nacido en Lehfed en 1889 y fallecido en Kfifane en 1938.

Por otra parte, el Pontífice aprobó tres decretos referentes a martirios, sufridos por un obispo y dos sacerdotes durante el comunismo y el nazismo.

Se trata del martirio del siervo de Dios Szilárd Bogdánffy, obispo de Oradea Mare de los Latinos; nacido en la localidad rumana de Feketetó en 1911 y fallecido en la cárcel rumana de Nagyenyed en 1953.

Y los martirios del siervo de Dios Gerardo Hirschfelder, sacerdote diocesano nacido en la localidad alemana de Glatz en 1907 y fallecido en el campo de concentración de Dachau en 1942; y del siervo de dios Luigi Grozde, laico miembro de la Acción Católica nacido en la localidad eslovena de Gorenje Vodale en 1923 y asesinado por odio a la fe en Mirna (Eslovenia) en 1943.

Estas ocho personas serán proclamadas beatos de la Iglesia universal próximamente.

Finalmente, el Papa aprobó los decretos referentes a virtudes heroicas de siete personas, entre ellas las de la sierva de Dios Maria Felicia de Jesús Sacramentado (en el siglo, Maria Felicia Guggiari Echeverría), hermana profesa de la orden de las Carmelitas Descalzas, nacida en Villarrica del Espíritu Santo (Paraguay) en 1925 y fallecida en Asunción (Paraguay) en 1959.

También las virtudes heroicas del siervo de Dios Francesco Antonio Marcucci, arzobispo-obispo de Montalto, nacido en la localidad italiana de Force en 1717 y fallecido en Montalto en 1798.

Las del siervo de Dios Juan Francisco Gnidovec, obispo de Skopje-Prizren (Eslovenia), nacido en Veliki Lipovec en 1873 y fallecido en Ljubljana en 1939; y las del siervo de Dios Luigi Novarese, sacerdote diocesano y fundador de los Silenciosos Operarios de la Cruz, nacido en Casale Monferrato (Italia) en 1914 y fallecido en Rocca Priora (Italia) en 1984.

Otro decreto aprobado este sábado se refiere a las virtudes heroicas de la sierva de Dios Enrichetta Delille, fundadora de la congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia, nacida en Nueva Orleans entre 1812 y 1813, y fallecida en ese mismo lugar de los Estados Unidos en 1862.

Uno más hace referenciaa las virtudes heroicas de la sierva de Dios María Teresa (en el siglo, Regina Cristina Guglielmina Bonzel), fundadora del Instituto de las Pobres Hermanas Franciscanas de la Adoración Perpetua del Tercer Orden de san Francisco, nacida en Olpe (Alemania) en 1830 y fallecida allí en 1905.

Finalmente, un decreto se refiere a las virtudes heroicas de la sierva de Dios Maria Francesca de la Cruz (en el siglo, Amalia Francesca Rosa Streitel), fundadora del Instituto de las Hermanas de la Dolorosa, nacida en la localidad alemana de Mellrichstadt en 1844 y fallecida en la localidad italiana de Castel Sant’Elia en 1911.

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ZENIT Staff

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