La Institución Teresiana peregrina a Covandonga

Una tradición centenaria agradece a la Virgen el origen de la «idea buena»

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MADRID, lunes 4 de abril de 2011 (ZENIT.org).- Con motivo de la tradicional peregrinación de la Institución Teresiana a Covadonga, España, santuario mariano donde fue concebida esta asociación internacional de fieles, inspirada a san Pedro Poveda, la directora internacional Loreto Ballester ha escrito un mensaje a todos los miembros.

En su mensaje, de fecha 25 de marzo, Loreto Ballester recuerda que este año lo que se llama «El Voto de Covadonga» tiene un significado especial por ser el Año Centenario de la Institución Teresiana. «Así lo queremos vivir, el próximo 29 de mayo, con memoria agradecida y compromiso renovado», anuncia.

Esta peregrinación del próximo 29 de mayo nada tiene que ver con consagraciones personales ni votos religiosos. Se refiere al voto o promesa que hizo san Pedro Poveda, su fundador, en 1934, a Nuestra Señora de Covadonga de que la Institución Teresiana peregrinaría todos los años a esta cueva de las montañas astures para agradecer a la «Santina» la inspiración de su Obra, a la que denominaba «idea buena».

«Si la Institución Teresiana, representada por algunos de sus miembros, acude cada año a Covadonga desde 1934, en esta ocasión queremos que la gratitud sea intensa por un carisma que hace presente el Evangelio en nuestro mundo y por la santidad de vida de aquellas personas que lo han encarnado, testimoniado y transmitido, a lo largo del tiempo con autenticidad y con esperanza», afirma Ballester.

«También queremos que sea intenso el compromiso renovado –subraya–. Con los vertiginosos cambios sociales, culturales, políticos y económicos que el mundo está viviendo, el árbol centenario de la Institución está llamado a seguir dando frutos».

«En estos momentos de esperanza y sufrimiento, de crisis económica, de países en guerra, de catástrofes naturales, de búsquedas de sentido y de valores que sustenten las opciones más profundas del ser humano, peregrinaremos para buscar siempre las luces en el mismo lugar en el que tuvo su origen la Institución, en expresión clara de Pedro Poveda», recuerda.

La directora, en este año de «memoria agradecida y compromiso renovado», invita a vivir la experiencia de este «joven canónigo que junto a la Santina, inspirado por Dios, ora, estudia y proyecta para brindar caminos de integración entre la fe viva y la cultura de su tiempo». «Sale al encuentro de profesionales de la educación, dialoga con ellos, les hace partícipes de la idea y se la confía y, para algunas personas, la idea buena se convierte en opción de vida».

La directora invita a renovar el «compromiso de seguir anunciando la Buena Noticia, convencidos de la fuerza transformadora de la educación y la cultura, abriendo caminos y haciendo propuestas que dignifiquen la vida de las personas y grupos humanos como hijos e hijas de Dios, para que El pueda ser hoy conocido y amado».

Todos los años el consejo de gobierno de la Institución Teresiana designa a varias personas que la representan en el Voto de Covadonga, desde diversas presencias de misión y asociaciones, dado que la Institución Teresiana es una asociación de asociaciones.

Este año, de modo extraordinario, la Institución Teresiana (IT) será oferente y estará representada en pleno por la directora general y consejo de gobierno. Además, Lucía Subaldo, de Filipinas, presentará el trabajo con los jóvenes, su compromiso en el servicio a otros y el acompañamiento y discernimiento vocacional.

Marina Mosquera, de Colombia, representará la formación de educadores y agentes sociales, y la fecundidad de los cincuenta años de vida de la Institución en ese país.

El matrimonio Roberto Jori y Maura Mattei, de la Asociación de Cooperadores de la Institución Teresiana (ACIT) de Italia, hará presente el crecimiento y consolidación de esta realidad en los países.

Xavier Cortés, de la Asociación de Antiguos Alumnos del Centro Arrels de Barcelona, presentará a la Santina a tantos alumnos formados en los centros y proyectos, que siguen vinculados a la Institución.

Tat’y Velu, coordinador del proyecto Bana ya Poveda de la República Democrática del Congo presentará los proyectos de educación de niños y jóvenes, en contextos de pobreza, exclusión y riesgo de la propia vida.

Mónica Plaza, de ACIT Joven, hará presentes los movimientos juveniles en los distintos países y su compromiso en la formación y animación de otros.

Isabel Fernández, del centro educativo Castroverde de Santander, representará a los colaboradores que están haciendo posible la misión en diversos países.

José Luis Osorno y Carmen Gil, padres de un miembro, presentaran la realidad familiar donde los niños reciben las primeras huellas formativas, donde se apoyan las opciones de vida.

Agustín Fernández, sacerdote de la diócesis de Teruel-Albarracín, colaborador en el movimiento ACIT Joven hará presente el apoyo del ministerio sacerdotal.

«Somos conscientes del origen mariano de la Institución Teresiana y de cómo san Pedro Poveda presenta a María como madre, como discípula, como quien acompaña la vida de la incipiente comunidad de los discípulos. Por ello forma a las personas y propone signos, medios diversos que ayuden a cada persona y a la Institución como tal, a vivir en una cercanía de María. Bajo la mirada de María se desliza mi vida, es una de las expresiones de su vida acompañada constantemente por María», explica Loreto Ballester.

La mayor parte de los miembros de la IT no podrán viajar a Covadonga, por lo que en cada país repetirán el gesto de consagración a Nuestra Señora que Pedro Poveda realizó el 26 de julio de 1911, al iniciar el proyecto con los primeros maestros, y el 14 de mayo de 1912 con las primeras mujeres. La Institución Teresiana, en cada país de los treinta en los que está presente, suele hacer una peregrinación a un santuario mariano emulando el gesto que este año tendrá especial relevancia en Covadonga.

Por Nieves San Martín

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ZENIT Staff

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