La Iglesia pide el respeto del Estado de derecho en Filipinas

Print Friendly, PDF & Email

El Santuario nacional profanado por los partidarios de Estrada

Share this Entry
Print Friendly, PDF & Email

Manila, 4 mayo 2001 (ZENIT.orgFIDES).- El cardenal de Manila, Jaime Sin, ha alzado su voz para pedir el respeto del Estado de derecho en Filipinas.

«La nación está en crisis, y amenazada por los enemigos de la ley y del orden público», ha explicado el arzobispo, quien ha pedido a sus compatriotas que protejan al gobierno legítimamente constituido por la presidenta Gloria Macapagal Arroyo.

Las palabras del purpurado tienen lugar tras masivas protestas de partidarios del destituido presidente Joseph Estrada celebradas en el Santuario Nacional EDSA. Su llamamiento ha sido transmitido por radio en las primeras horas de hoy.

Tras días de tensión y una noche de crisis profunda (la del 30 de abril y el 1 de mayo), la calma ha vuelto a las calles de Manila. La situación social está bajo control: la protesta de los partidarios de Estrada se ha diluido. Arroyo goza del pleno apoyo de las Fuerzas Armadas y de la Iglesia.

Por petición de la Conferencia Episcopal de Filipinas se están haciendo rogativas en todo el archipiélago en reparación de la profanación del Santuario EDSA con motivo de las protestas de los favorables a Estrada.

Desde el martes 25 de abril, en efecto, cerca de dos millones de manifestantes se congregaron en EDSA. Los responsables del Santuario han informado que los manifestantes usaron palabras injuriosas, cantaron cantos obscenos en el recinto sagrado. Fotografías del presidente destituido tapizaron la gran imagen de la Virgen, en el techo del santuario.

En su mensaje al pueblo, el cardenal Sin declaró que era casi imposible rezar a causa del ruido : «Están profanando una casa de oración, templo de Dios, monumento de paz… Han colocado los altavoces delante de las puertas de la iglesia, haciendo casi imposible celebrar la liturgia dentro de la iglesia».

Con miles de partidarios de Estrada que pedían el retorno al gobierno del destituido presidente, el cardenal Sin apremió a los filipinos a «apoyar, defender y respaldar plenamente al actual gobierno presidido por Gloria Macapagal Arroyo».

Por su parte, el presidente del episcopado, el arzobispo Orlando Quevedo ha declarado que las movilizaciones a favor de Estrada constituyen un plan de desestabilización del país financiado por políticos.

Según monseñor Orlando Quevedo, la desestabilización no tiene un fundamento moral: «En primer lugar, es inmoral obligar al retorno del antiguo presidente a un cargo del que ha abusado de manera grave. En segundo lugar, es inmoral impedir que la ley sea plenamente aplicada, persiguiendo delitos criminales que se le atribuyen. En tercer lugar, es inmoral que los ricos y poderosos exploten las simpatías y lealtades de los pobres, instigándoles y apoyándoles para que desestabilicen la situación política».

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

@media only screen and (max-width: 600px) { .printfriendly { display: none !important; } }