«Por una parte los terroristas palestinos que buscan sabotear el diálogo a través de atentados; por otra, una estrategia israelí caracterizada por la represalia y la "eliminación seleccionada" de los líderes adversarios que no facilita la negociación», afirma el periódico.

«L'Osservatore Romano» constata que «la nueva oleada de violencia corre el riesgo de atropellar las esperanzas de paz que hace apenas una semana se suscitaron en la cumbre de Aqaba entre el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y los primeros ministros israelí y palestino, Ariel Sharon y Abu Mazen».