Los obispos de Estados Unidos exigen una reforma migratoria integral

Las medidas de presión han dado pésimos resultados

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WASHINGTON, miércoles, 19 octubre 2005 (ZENIT.orgEl Observador).- Mediante una carta enviada a todos los miembros del Senado y de la Cámara Baja, los obispos católicos de Estados Unidos han exigido al Congreso la necesidad de profundizar en una reforma legislativa en materia de migración.

La misiva, enviada firmada por el obispo de San Bernardino y presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), monseñor Gerald R. Barnes, pide que se respeten los derechos y la dignidad de la persona humana y se dejen atrás las medidas punitivas contra los trabajadores que ingresan por la frontera de México.

El obispo Barnes ha pedido específicamente a los legisladores que apoyen el Acta por una América Segura y una Inmigración Ordenada, introducida en el Senado por los representantes populares John McCain (Republicano de Arizona) y Edward Kennedy (Demócrata de Massachussetts) y respaldada por los diputados Jim Kolbe (Republicano de Arizona), Jeff Flake (Republicano de Arizona) y Luis Gutiérrez (Demócrata de Illinois).

«Al tiempo que apoyamos el derecho de las naciones a controlar sus fronteras, también hacemos notar que en muchas ocasiones, la última década, el Congreso ha emitido leyes duras, medidas solamente punitivas, para controlar la inmigración, una tras otra, y los problemas han crecido en las fronteras durante ese período», arguyó el obispo de San Bernardino en la carta enviada al Congreso.

«Creemos, dice en la misiva, que es urgente una reforma mucho más abarcadora de la inmigración; tal y como se propone en el Acta por una América Segura y una Inmigración Ordenada de 2005; ésta será la mejor prescripción para nuestro sistema migratorio que está roto y necesita ser restaurado». Tales fueron las palabras que el cardenal y arzobispo de Washington, Theodore McCarrick pronunciara, también, al lanzar en mayo 10 de 2005 la campaña nacional de la Iglesia católica estadounidense hacia una reforma integral de la migración hispana.

El obispo Barnes puso especial énfasis en que el Congreso destine una provisión presupuestal para atender las múltiples necesidades de los inmigrantes, tal y como las describe el documento «No más extraños. Juntos en el Camino de la Esperanza», una carta pastoral emitida de manera conjunta en 2003 con los obispos de México.

En esta carta pastoral, los obispos de ambos lados de los casi tres mil kilómetros de frontera que separa el Río Bravo, pidieron un programa temporal para trabajadores migrantes que les permita trabajar segura y ordenadamente, de una manera legal y por un tiempo perentorio, en Estados Unidos.

Según los prelados, este programa ayudaría a reducir la migración ilegal al país del Norte y evitaría las numerosas muertes que se producen en el intento de los trabajadores y sus familias de cruzar los desiertos de Arizona, Nuevo México, Texas y California.

En la misma carta pastoral, ahora recordada por la USCCB, se pedía que los inmigrantes tuvieran acceso a la residencia permanente, pasado el tiempo, y pudieran integrarse al sistema tributario estadounidense, así como una oportunidad de los inmigrantes para establecerse junto con sus familias y, finalmente, una serie de previsiones que ayudarían al gobierno de Estados Unidos a reforzar su política a favor del respeto (y no de la violación constante) de los derechos humanos.

El obispo de San Bernardino termina su carta al Congreso pidiendo a los legisladores que no repitan el error de medidas de presión contra los inmigrantes, cuestión que la USCCB rechazará en pleno.

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ZENIT Staff

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