CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 27 julio 2005 (ZENIT.org).- La fundación de la Santa Sede para las comunidades campesinas indígenas, mestizas y afroamericanas de América Latina ha decidido financiar en 2005 212 proyectos orientados al desarrollo integral de esas poblaciones por un valor de más de dos millones de dólares estadounidenses.

La selección de los proyectos para el año 2005 tuvo lugar en una reunión del Consejo de Administración de la Fundación «Populorum Progressio» celebrado en Lima (Perú) del 19 al 22 de julio.

Esta fundación, creada por Juan Pablo II en 1992 y confiada al Consejo Pontificio «Cor Unum», ha financiado a lo largo de su breve historia algo más de dos mil proyectos por un valor de casi 20 millones de dólares.

Los proyectos financiados, según se ha decidido en la reunión de Lima, afectan al sector de la formación y educación (60%), de la agricultura (20%) y del desarrollo de microempresas, informa «Radio Vaticano».

Con estas ayudas, la fundación pretende cumplir con el objetivo que le encomendó el Papa Karol Wojtyla, ser un «gesto de amor solidario de la Iglesia hacia los más abandonados y necesitados» del «continente de la esperanza».

En la reunión de la «Populorum Progressio» participó el presidente de la fundación, el arzobispo Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum», y monseñor Segundo Tejado Muñoz de ese Consejo vaticano.

El Consejo de Administración se compone de obispos de América Latina. Participaron en el encuentro de Lima el cardenal Juan Sandoval, arzobispo de Guadalajara; monseñor José Luis Astigarraga Lizarralde, obispo vicario apostólico de Yurimaguas (Perú), monseñor Alberto Taveira Correa, arzobispo de Palmas (Brasil); monseñor Edmundo Luis Abastoflor Montero, arzobispo de la Paz (Bolivia); y monseñor Antonio Arregui Yarza, Arzobispo de Guayaquil (Ecuador).

También estuvo presente monseñor Piergiuseppe Vacchelli, presidente del Comité para las intervenciones caritativas a favor del Tercer Mundo de la Conferencia Episcopal Italiana, la institución que más colabora económicamente con la Fundación.

Monseñor Tejado Muñoz, en declaraciones a «Radio Vaticano», ha explicado al presentar las conclusiones del encuentro de Perú que «es necesario considerar que la Iglesia no es una organización exclusivamente filantrópica, y por tanto, queremos que los proyectos testimonien la presencia de la Iglesia a través de obras de caridad».

Los proyectos financiados, según el sacerdote, van desde ayudas para construir salones de encuentro para las comunidades cristianas locales, hasta empresas agrícolas para 20 ó 25 familias, como por ejemplo invernaderos o cultivos específicos.