España: La cruz de la JMJ llegó por mar a Almería

Jóvenes voluntarios en la feria de San Isidro de Madrid

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ALMERÍA, martes 17 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- En la mañana de ayer lunes 16 de mayo, llegaron por mar al puerto de Almería la cruz y el icono mariano de la Jornada Mundial de la Juventud. Los símbolos de la JMJ llegaron por barco a esta ciudad andaluza desde el cercano puerto de Motril, en Granada, diócesis que acababan de recorrer y donde fueron despedidos por el arzobispo, monseñor Javier Martínez.

«Entra en Almería la Cruz de los Jóvenes por donde entraron los evangelizadores apostólicos que anunciaron a Jesucristo, en el tránsito del siglo I al II, como Redentor de la humanidad y salvador universal», afirmaba este 15 de mayo el obispo de Almería Adolfo González Montes, en una carta pastoral dirigida a los fieles de la diócesis.

Este domingo 15 de mayo se celebró en Almería la fiesta de san Indalecio, uno de los siete varones apostólicos que, según la tradición, evangelizó estas tierras en tiempos de san Pablo.

«La JMJ es confesión de fe en Jesús de los jóvenes bautizados, que unidos a sus pastores, reafirman su fe. No es una trampa a modo de reclamo vocacional oculto, urdido con inteligencia en una situación social de crisis cultural y carencia de abundancia de vocaciones, sino algo muy distinto: las vocaciones que puedan surgir con motivo de la celebración de estas jornadas juveniles, con la presencia del Santo Padre, son un fruto granado de la educación en la fe de las jóvenes generaciones”.

“Por eso, hay que colocar las vocaciones que surgen de la JMJ entre los frutos granados de estos encuentros, que ayudan a los jóvenes a mantenerse ‘arraigados y cimentados en Cristo, firmes en la fe’, como reza el lema paulino de la JMJ de Madrid. Un lema para hacer frente a una cultura sin Dios y sin Cristo», añadía el pastor almeriense.

«Hemos de transmitir a las jóvenes generaciones el Evangelio, y la JMJ es un medio para ello–anima en su carta pastoral monseñor González Montes–, que requiere nuestro apoyo como medio e instrumento de apostolado y de misión universal».

Está previsto que entre 15.000 y 20.000 jóvenes escolten en la provincia a la Cruz de los Jóvenes, que recorrerá distintos pueblos, con una especial estancia en Canjáyar con motivo del año jubilar, hasta el 25 de mayo, según informó este jueves el obispo.

La Cruz de los Jóvenes fue llevada en procesión hasta la catedral y posteriormente al santuario de Nuestra Señora del Mar, patrona de Almería, así como otras iglesias de la ciudad, conventos de clausura, el Centro Penitenciario de El Acebuche, el Hospital de Torrecárdenas, y el seminario.

Uno de los momentos clave de su estancia en la diócesis será el viacrucis, en colaboración con catorce cofradías de Almería, desde la iglesia de San Juan Evangelista hasta la catedral.

A partir del 18 de mayo por la tarde, la cruz y el icono mariano abandonarán la capital para peregrinar por la geografía almeriense, hasta el 25 de mayo cuando, en Fiñana, será entregada a la diócesis limítrofe de Guadix.

Voluntarios en la feria de San Isidro

Por otra parte, los voluntarios de la JMJ estuvieron también presentes en la popular verbena de San Isidro de Madrid, protector de la capital española donde transcurrió toda su vida, donde reposa su cuerpo y el de su esposa, y patrono también de la Jornada Mundial de la Juventud.

El domingo se celebró una misa al aire libre, cerca de la ermita del santo, presidida por monseñor César Franco, coordinador general de la JMJ y obispo auxiliar de Madrid.

Monseñor Franco pidió demostrar “nuestra generosidad abriendo nuestras casas a los jóvenes del mundo, jóvenes que vienen a celebrar una gran fiesta de fe”.

El coordinador general de la JMJ también animó a que “así como presumimos de nuestra ciudad como cosmopolita y abierta, seamos capaces también de abrir nuestras puertas y acogerlos”.

Las fiestas del patrono madrileño fueron ocasión para convocar a voluntarios y familias de acogida y preparar la JMJ en la Pradera donde se ubica la ermita, centro de la tradicional verbena de San Isidro.

Una carpa, situada en la Pradera, ofrecía información sobre la jornada mundial, durante todo el fin de semana, a quienes se acercaron a inscribirse como familias de acogida o voluntarios.

San Isidro Labrador es uno de los dos santos patronos laicos de la Jornada Mundial de la Juventud, junto a su esposa santa María de la Cabeza –también patrona de la JMJ–. Es uno de los pocos matrimonios canonizados y un modelo de familia santa propuesto a los jóvenes de hoy.

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ZENIT Staff

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