Reino Unido: la muerte en directo

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Un documental de la BBC sobre los últimos instantes de un paciente terminal

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ROMA, jueves 12 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Hoy, jueves 12 de mayo, se estrenará a las 21.00 en el famoso canal público de la televisión británica –BBC One– la segunda parte del documental “Inside The Human Body”, titulada “First to Last”. El objetivo del documental es mostrar los “innumerables pequeños milagros” -así se lee en la web del famoso canal- realizados por el cuerpo humano para mantenernos con vida, desde el nacimiento hasta la muerte. La audiencia podrá ver no sólo un “dramático” parto en el agua sino también los últimos momentos de Gerald, un hombre de 84 años de edad, muerto a causa de un tumor el pasado 1 de enero.

Se trata de una elección controvertida, “hay quien considera equivocado mostrar la muerte humana en televisión, prescindiendo de las circunstancias”, dijo a la revista Radio Times el presentador de la serie, Michael Mosley (The Telegraph, 26 de abril). “Aunque yo respeto este punto de vista, creo que hay motivos para filmar una pacífica muerte natural, una visión que comparten muchas personas que trabajan en estrecho contacto con moribundos”, añadió después.

La elección ha sido defendida también por un portavoz de la BBC. “La muerte es una parte importante de la experiencia humana y mostrar la muerte de Gerald es fundamental para entender qué le sucede al cuerpo humano cuando ya no es capaz de funcionar adecuadamente”, explicó, añadiendo que “la BBC no evita los temas difíciles como este, sino que los presenta de una manera sensible y adecuada”.

Contrario a esta iniciativa se ha mostrado, sin embargo, el director del movimiento para la campaña anti-eutanasia Care Not Killing, Peter Saunders. “Deberíamos acoger con satisfacción que la BBC esté mostrando un documental sobre la muerte natural, pero consideramos que el momento de la muerte es algo muy privado y personal, que puede ser contado con sensibilidad sin ser mostrado en televisión”.

Más controvertida es la decisión de la BBC de estrenar, este verano, otro documental, que mostrará los últimos momentos de la vida de una hombre de 71 años, que se fue a Suiza para recibir un suicidio asistido en la asociación Dignitas. Conocido sólo con el nombre de Peter, el hombre sufría una grave enfermedad degenerativa, la esclerosis lateral amiotrófica o SLA (llamada también “Motor Neurone Disease”). El objetivo del documental – como explicó siempre el portavoz de la BBC– es “suscitar un debate constructivo” sobre el tema del suicidio asistido.

A favor del documental se ha mostrado, sin embargo, la directora del grupo Dignity in Dying, Sarah Wootton. “Creo que es irresponsable -dijo Wootton- no discutir este tema y en consecuencia aplazarlo” (London Evening Standard, 15 de abril). También el actor Sir Patrick Stewart, que sufre del corazón -conocido sobre todo por su interpretación del capitán Jean-Luc Picard en la famosa serie televisiva Star Trek– se ha declarado a favor de “la muerte asistida”, diciendo que “debería ser un derecho” (Agence France-Press, 17 de abril).

Lo que preocupa particularmente a los opositores del llamado “derecho a morir” es el hecho de que presentando el programa, que se estrenará en el segundo canal de la BBC, con el título “Choosing to Die”, es nada menos que el escritor Sir Terry Pratchett. El autor de la serie de novelas “Discworld”, al que se le ha diagnosticado hace algunos años, la enfermedad de Alzheimer, y que es, de hecho, un importante partidario de la muerte asistida.

Por su parte el doctor Saunders, no ha escondido su enfado hacia la BBC, acusando a la cadena de comportarse como “una instigadora de la legalización del suicidio asistido” (The Telegraph, 15 de abril). “Es deplorable -dijo- que la muerte de un hombre se muestre en una pantalla pero, además, estamos preocupados porque este documental no sea imparcial. Conocida la postura de Sir Terry Pratchett, el temor es que muestre los presuntos beneficios de la muerte asistida sin hablar de los contras”.

Según Saunders, hay un desequilibrio “extraordinario” a favor del suicidio asistido por parte de la cadena. “Pronto tendremos seis programas realizados en tres años por personas que apoyan un cambio de la ley (sobre el suicidio asistido) o que son favorables a esta postura”, destacó (The Telegraph, 26 de abril).

Palabras fuertes ha usado también Amanda Platell en el Daily Mail (16 de abril), que ha acusado a la BBC -a la que define como “patológicamente liberal”- de realizar “un documental para el lobby pro-eutanasia ofendiendo a muchísimos británicos que creen en la sacralidad de la vida”. Para Platell, “el mismo hecho de Sir Terry sea el presentador es en sí una forma de chantaje moral”.

Por lo demás, no es la primera vez que una cadena británica retransmite un documental en el que se muestra la muerte de un enfermo de SLA que ha elegido la eutanasia. En diciembre de 2008, Sky Television estrenó en el canal Sky Real Lives el documental “Right to Die: The Suicide Tourist”, con la muerte en directo de Craig Ewert de 59 años de edad, llevada a cabo en una “clínica” de la asociación Dignitas de Suiza.

Una de las preguntas que se plantean es: ¿Cuál es el impacto que tiene estas imágenes o estos documentales en los enfermos terminales (o no), sobre las personas deprimidas o ancianas?. “Socava a los vulnerables y al derecho a la vida de la gente”, dijo ya en 2008 Phyllis Bowman, de la asociación Right To Life (The Daily Mail, 11 diciembre 2008). Desgraciadamente el mensaje inequívoco es que también existe una vida no digna de ser vivida.

Según un sondeo realizado recientemente por el instituto demoscópico ComRes para la mayor organización de discapacitados de Inglaterra y Gales, Scope, más del 70% -es decir ¾ partes- de más de 500 discapacitados entrevistados teme, por ejemplo, que un eventual cambio de la ley a favor del suicidio asistido, pueda presionar a los pacientes vulnerables, empujándoles a “poner fin a sus vidas de un modo prematuro” (The Telegraph, 9 de mayo). Además, más de la mitad -el 56%- de los entrevistados considera que la legalización de la práctica del suicidio asistido influirá negativamente en la concepción que la sociedad tiene de las personas con discapacidad.

No hay duda de que en Gran Bretaña se deja notar una creciente presión a favor de una despenalización de la eutanasia. Le demuestra además, el proyecto de activar en el país un número de asistencia telefónica gratuita -una llamada “helpline”- para personas que desean “una buena muerte” (The Daily Mail, 4 de mayo). Ha lanzado esta iniciativa Compassion in Dying, una rama de la organización pro-eutanasia Dignity in Dying. Según sus promotores, el objetivo no es tanto dar información sobre cómo cometer el suicidio asistido como informar de “los derechos existentes al final de la vida”. El discurso no convence a los movimientos anti-eutanasia. De hecho, como ya ha observado el portavoz de Care Not Killing, Alistair Thompson, toda esta información “es ya de fácil acceso”.

Por Paul De Maeyer. Traducción del italiano por Carmen Álvarez

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ZENIT Staff

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